La joven también expuso, junto a su abogado Roberto Herrera, que tuvo un “brote psicótico” producto del “consumo”.

Candela Arizaga volvió a negar la existencia de violencia de parte del exdiputado Facundo Moyano y confesó que “quiere que todo se solucione” para ver a su pareja.
La joven de 23 años conversó con la prensa luego de declarar y pidió que se levanten las restricciones dictadas en contra del sindicalista.
Arizaga, que se expresó por primera vez sobre lo ocurrido el último martes en el barrio porteño de Belgrano, confirmó que sufrió un “brote psicótico” como consecuencia del “consumo” de estupefacientes.
Acompañada de su nuevo abogado, Roberto Herrera, reiteró que se encuentra “bien” y sostuvo que su perro está en la ciudad santafesina de Rosario.

