Luciano Castro rompió el silencio tras su separación

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Después de atravesar una internación de más de diez días y en medio de la reciente ruptura con Griselda Siciliani, Luciano Castro eligió el aire de Moria Casán para abrirse y contar cómo transita uno de los momentos más delicados de su vida. En una charla telefónica, el actor se mostró vulnerable, agradecido y decidido a sostener su proceso de recuperación.
Castro reveló que fue la propia Moria quien lo acompañó de manera silenciosa durante su tratamiento. “Fuiste la única que me llamó todos los días mientras estuve internado para saber cómo estaba”, le dijo al final de la entrevista, en un gesto de gratitud que emocionó a la conductora. La diva, por su parte, destacó que nunca hizo público ese apoyo porque entendía que se trataba de un momento íntimo y crítico para el actor.
Según contó, el proceso que lo llevó a pedir ayuda no fue sencillo. Castro reconoció que atravesaba una situación personal muy compleja y que llegó a un límite que lo obligó a tomar decisiones drásticas. En ese contexto, decidió internarse y comenzar un tratamiento, al que describió como un punto de inflexión para su vida y su carrera.
El valor de pedir ayuda y el rol del entorno
Durante la conversación, el actor hizo hincapié en la importancia de animarse a pedir ayuda en momentos de crisis. “Hay mucha gente que necesita ayuda. Muchos nos animamos a pedirla, pero otras veces la vergüenza o el miedo hacen que no lo hagamos”, reflexionó, apuntando a la resistencia social que todavía existe a la hora de hablar de salud mental y adicciones.
Castro remarcó que el apoyo de su círculo cercano fue decisivo para encontrar un lugar donde iniciar su recuperación. Más allá de la contención afectiva, destacó el acompañamiento en el día a día y la necesidad de contar con profesionales especializados para atravesar un proceso que, aseguró, “no se resuelve de un día para el otro”.
La separación de Griselda Siciliani y el impacto emocional
En otro tramo de la entrevista, el actor se refirió al impacto que tuvo en su vida la ruptura con Griselda Siciliani, con quien mantenía una relación que había despertado gran interés mediático. Sin rodeos, reconoció que la separación lo golpeó con fuerza: “Me dolió y me angustió mucho”, admitió, dejando en claro que el quiebre sentimental fue parte del combo emocional que lo llevó a revisar su presente.
Lejos de caer en el escándalo, Castro optó por un tono introspectivo y respetuoso. Evitó dar detalles sobre el final del vínculo, pero sí dejó entrever que ese desenlace lo obligó a mirarse hacia adentro y a tomar conciencia de aquello que no estaba funcionando en su vida personal.
Un proceso de sanación a largo plazo
Castro también compartió una reflexión sobre el modo en que se afronta un tratamiento de recuperación. “Lo primero que tenés que hacer es rendirte. Si no, seguís trabajando para el afuera y no para vos. Tenés que aceptar el tratamiento y empezar a sanar de verdad”, sostuvo, marcando una diferencia entre aparentar estar bien y encarar de lleno un cambio profundo.
En ese sentido, el actor aseguró que, hoy por hoy, su prioridad absoluta es sostener el proceso de sanación. “La sanación es lo que quiero para mí. Lo que venga después será consecuencia de haber sanado”, afirmó, dejando claro que, por el momento, cualquier proyecto laboral o personal quedará en segundo plano hasta consolidar su bienestar.
“Me di cuenta de que había un final y que era mucho lo que estaba perdiendo”, confesó Castro al hablar del punto límite que lo llevó a pedir ayuda.
Con un mensaje que mezcla honestidad, agradecimiento y prudencia, Luciano Castro abrió una ventana a su intimidad y puso en el centro del debate la importancia de la salud mental, el acompañamiento afectivo y la decisión de buscar ayuda profesional en los momentos más críticos.

