La santacruceña fue detenida el fin de semana tras la denuncia de un ciudadano estadounidense. En su declaración ante la Justicia negó el robo y denunció abuso sexual.

La detención de Luciana Martínez, participante de Gran Hermano 2022, bajo la acusación de viuda negra generó repercusión durante el fin de semana. En su declaración ante la Justicia, la santacruceña rechazó el presunto robo a un ciudadano estadounidense y denunció al turista por abuso sexual.
Según el relato del denunciante, identificado como Bradley, el hecho ocurrió en una habitación del hotel Smart. En esa situación, el ciudadano norteamericano sostuvo que Martínez le habría propuesto mantener relaciones íntimas en el baño.
De acuerdo con esa versión, mientras ambos estaban en el baño, Cristian Wagner —representante de la joven— habría arrojado por la ventana una mochila con objetos de valor, incluido el pasaporte del turista, para luego retirarse rápidamente y llevarse el bolso.
Sin embargo, Luciana Martínez presentó una versión diferente ante la Justicia. Frente a la misma situación que describió Bradley, la joven afirmó que fue encerrada en el baño de la habitación del hotel y obligada a mantener relaciones sexuales.
En ese momento, durante la madrugada del sábado, Cristian Wagner se encontraba dentro del cuarto, según precisaron en el programa DDM.
Durante la investigación surgieron contradicciones entre los relatos. Luciana no denunció el abuso en el momento de su detención y, además, la Policía encontró en su poder pertenencias del denunciante.
Las cámaras de seguridad de un comercio cercano también registraron a Wagner recogiendo los objetos que previamente habían sido arrojados a la calle. Según resumió el periodista Martín Candalaft, el representante “se va a su departamento, se baña y dos horas después volvió a buscar a Luciana, que según él estaba secuestrada y siendo abusada”.

