Arrieta tomó distancia del oficialismo y cuestionó el rumbo del país

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La diputada nacional Lourdes Arrieta, hoy integrante del bloque Provincias Unidas y exreferente de La Libertad Avanza, blanqueó públicamente su malestar con la gestión de Javier Milei y aseguró estar “decepcionada” con el rumbo del Gobierno nacional. En una entrevista radial, la legisladora marcó diferencias políticas y personales con el Presidente y con el rol que, según dijo, cumple su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Arrieta explicó que decidió sumarse al espacio libertario cuando entendía que representaba una alternativa distinta en materia de institucionalidad, transparencia y defensa de las libertades individuales. “Decidí acompañarlo a él, no a la hermana”, remarcó, al señalar que la concentración de poder y la centralidad de la figura de Karina Milei dentro del armado oficialista fue uno de los factores que la llevaron a tomar distancia.
La diputada también criticó el tono de los discursos del oficialismo y advirtió sobre el uso de las redes sociales como herramienta de confrontación. Según su mirada, en el entorno presidencial se fue instalando un clima de “odio” y “violencia” que se traduce en estigmatización y en mecanismos de manipulación de la opinión pública. Planteó que ese rumbo choca con la construcción de un proyecto de país inclusivo y con diálogo democrático.
Cuestionamientos al modelo y reclamos por los sectores vulnerables
Al referirse a las expectativas que tenía al ingresar a la política, Arrieta sostuvo que su objetivo era colaborar en una Argentina donde la educación, la salud y la seguridad fueran pilares básicos garantizados por el Estado. En ese marco, cuestionó lo que definió como una falta de empatía del Gobierno con los sectores más vulnerables y reclamó una mirada más federal a la hora de diseñar políticas públicas.
“Hay que cambiar el chip, dejar de ser hipócritas y empezar a pensar en esa Argentina grande que alguna vez soñaron nuestros próceres y los veteranos de Malvinas”, afirmó, al convocar a una agenda que recupere consensos básicos, más allá de las diferencias partidarias. La legisladora insistió en que los ajustes económicos no pueden recaer de manera desproporcionada sobre quienes menos tienen.
Pedido de informes por el impuesto a los combustibles
Durante la misma entrevista, Arrieta amplió detalles sobre el pedido de informes que presentó ante el Poder Ejecutivo por el destino de los fondos recaudados a través del impuesto a los combustibles líquidos. Recordó que, conforme a la normativa vigente, un porcentaje de lo abonado por cada litro debería destinarse al mantenimiento y reparación de las rutas nacionales.
La diputada puso el foco en la situación de Mendoza, donde —según señaló— los contribuyentes continúan pagando ese componente del impuesto mientras la provincia afronta con recursos propios obras de reparación vial. Para Arrieta, esto implica que “el mendocino esté pagando doblemente por un derecho que le corresponde por ley”, lo que calificó como una situación injusta que requiere explicaciones claras por parte del Gobierno.
En esa línea, describió como “deplorable” el estado de las rutas mendocinas, en particular de las rutas nacionales 7 y 40. Advirtió que la falta de mantenimiento no solo complica la seguridad vial, sino que además impacta de lleno en la actividad turística, la logística del comercio regional y la conexión estratégica con Chile y con distintas zonas productivas del país.
Peajes, deterioro provincial y reclamo de transparencia
Otro de los puntos que encendió las críticas de Arrieta fue la posible implementación de un sistema de peajes sobre la ruta 7, mientras se mantiene el cobro del impuesto supuestamente destinado al mejoramiento de las rutas. “Me parece que es una locura”, sostuvo, al remarcar que antes de avanzar con nuevos cargos se debe informar con precisión cómo se utilizaron los recursos y qué obras se financiaron con ellos.
La legisladora advirtió además sobre un deterioro general en diversos sectores de Mendoza. Mencionó problemas de infraestructura y calefacción en las escuelas, así como una caída del turismo y de la actividad gastronómica, factores que —según planteó— profundizan las dificultades económicas de la provincia. Para Arrieta, estos síntomas dan cuenta de la necesidad de revisar prioridades y de exigir mayor transparencia en el uso de los fondos públicos.
“Hay que cambiar el chip, dejar de ser hipócritas y empezar a pensar en esa Argentina grande que alguna vez soñaron nuestros próceres y los veteranos de guerra de Malvinas”, expresó Lourdes Arrieta al trazar su balance sobre el rumbo del país.
Con su toma de distancia del oficialismo y sus reclamos en torno al sistema de impuestos y obras viales, Arrieta se posiciona como una voz crítica dentro del Congreso, en un contexto de fuerte tensión política y de debates abiertos sobre el modelo económico y el rol del Estado.

