Los equipos interdisciplinarios de prestaciones independientes en discapacidad se nuclean en San Nicolás en un Comité autoconvocado, ante una serie de reclamos vigentes y la difícil situación que atraviesa el rubro. Hoy a las 18:00 se movilizaron –también recorriendo calles céntricas– junto a las familias y pacientes de las terapias, para solicitar respuestas a diversas problemáticas como la actualización de los montos de sus prestaciones, el pago a tiempo y la aprobación de la ley de Emergencia.

De la Redacción de EL NORTE
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“Nos unimos los equipos de la ciudad para reclamar ante muchos meses sin respuesta”, expresaron los prestadores independientes de servicios en discapacidad que se adhirieron al paro nacional del sector que se desarrolla toda esta semana en el país, y que se manifestaron hoy a las 18:00 en la Plaza Mitre y en calles céntricas de las inmediaciones en reclamo por la actualización de los montos de sus prestaciones, el pago a tiempo y la aprobación de la ley de Emergencia. La sesión en la Cámara de Diputados de la Nación, pedida por la oposición para el tratamiento del proyecto, está prevista para el 4 de junio y –en caso de que obtenga media sanción– deberá pasar a votarse en el Senado.
La movilización local -que impulsó el Comité autoconvocado- se sumó a otras en diversas localidades, acompañadas de familias y pacientes de las terapias. Señalan que los aranceles se encuentran congelados y los pagos con demoras de hasta seis meses. “Los profesionales estamos precarizados, el Estado ausente. Los derechos de las personas con discapacidad están en riesgo”, aseguran y explican: “Nuestro trabajo no termina en el consultorio: debemos capacitarnos, realizar reuniones constantes con acompañantes, escuelas y padres, redactamos informes, planificamos sesiones, supervisamos casos. Sin terapias se vulnera el derecho de los niños”.
Desde el sector informan que no se reciben actualizaciones de nomenclador desde octubre de 2024, que hay tratamientos que aún no se encuentran aprobados o que fueron admitidos con menor cantidad de sesiones que las solicitadas, que no se han pagado honorarios desde enero pasado y que se han recortado las pensiones no contributivas.
“Situación insostenible”
El foco está puesto en presionar al Gobierno nacional para mejorar las condiciones de los prestadores de servicios en discapacidad como salud, transporte y educación, quienes alertan sobre una situación económicamente insostenible que amenaza con forzar el cierre de muchas instituciones y dejar a chicos y chicas sin apoyos. La crisis no solo afecta a quienes dependen directamente de estos servicios, sino también a las organizaciones que trabajan diariamente en el cuidado de personas con discapacidad.
La huelga nuclea a profesionales de las áreas de psicopedagogía, fonoaudiología, psicólogía, terapia ocupacional, kinesiólogía, psicomotricidad, estimulación temprana, musicoterapia, transporte, acompañamiento terapéutico.
Reclamos
“Los valores de nuestras prestaciones se encuentran muy por debajo de lo que imponen los colegios o asociaciones como valor mínimo ético profesional. Nuestras sesiones presentan valores desactualizados desde el año pasado según el índice inflacionario actual. No sabemos cuándo ni cuánto cobramos porque las obras sociales también disponen cuándo debemos cobrar ciertas facturas que hemos presentado en tiempo y forma. Cuando decimos que discapacidad está en crisis va mucho más allá. Es una emergencia nacional de la que nadie quiere hacerse cargo. La situación económica actual, nos asfixia de modo que tenemos que parar y decir basta. ¿Cómo creen los funcionarios que dicen representarnos, que podemos sobrevivir? Si no nos pagan y a su vez debemos hacer frente a innumerables obligaciones propias de nuestra actividad: pago de alquileres y servicios, monotributo, contador, material de trabajo, transporte, capacitaciones y las obligaciones de nuestra vida diaria y personal”, indicaron.
Los prestadores precisaron, también a través de cartas abiertas a la comunidad: “La discapacidad nos atraviesa a todos, cualquiera tiene un familiar o conoce a alguna persona con dicha condición. Nadie está exento a qué algunos de nosotros, el día de mañana podamos llegar a tener alguna condición en algún momento. Si el reajuste sigue y nuestra situación empeora, las personas con o sin discapacidad dejarán de tener atención y prestaciones básicas. Los profesionales deberán atender solo de manera particular. No queremos que se vulneren los derechos de nuestros pacientes ni tampoco los nuestros”.

