Los hutíes de Yemen aseguró que la medida entra en vigencia de inmediato como represalia por las operaciones de Arabia Saudita. La decisión aumenta la preocupación por su impacto sobre el comercio internacional y el mercado energético.

El movimiento hutí de Yemen anunció un bloqueo al transporte marítimo de Arabia Saudita, una medida que eleva la tensión en el mar Rojo y reaviva las preocupaciones sobre la seguridad de una de las rutas comerciales más importantes del mundo. El anuncio fue difundido por la cadena Al-Masirah, vinculada al grupo rebelde, y comenzará a regir de manera inmediata, aunque por el momento no se precisaron los mecanismos mediante los cuales será aplicado.
El vocero militar hutí, Yahya Sarea, sostuvo que la decisión responde al principio de “ojo por ojo” y la justificó como una represalia por el bloqueo que, según el movimiento, Arabia Saudita mantiene desde hace casi doce años sobre puertos y aeropuertos de Yemen. Entre los hechos que precipitaron la medida mencionó el reciente ataque contra el Aeropuerto Internacional de Saná, controlado por los rebeldes.
La escalada se intensificó durante la última semana, luego de bombardeos atribuidos al Gobierno yemení reconocido internacionalmente y respaldado por Riad. Esos ataques impidieron el aterrizaje de un avión iraní que transportaba a una delegación hutí que regresaba desde Teherán tras asistir al funeral del líder supremo iraní, Ali Jamenei.
Advirtieron sobre posibles ataques a instalaciones estratégicas
Además del bloqueo marítimo, el líder hutí Abdulmalik al-Houthi advirtió que las instalaciones petroleras saudíes y otras infraestructuras estratégicas podrían convertirse en objetivos militares si Arabia Saudita intensifica sus operaciones contra el grupo.
La advertencia cobra especial relevancia por el papel que desempeña Arabia Saudita en el mercado energético internacional. Un eventual ataque contra instalaciones petroleras podría afectar el suministro global de crudo y generar nuevas tensiones en los mercados.
En los últimos meses, los hutíes ya habían llevado adelante ataques con misiles, drones y embarcaciones explosivas contra buques que, según denunciaron, mantenían vínculos con Israel y Estados Unidos en el marco de la guerra en Gaza. Como consecuencia, varias compañías navieras modificaron sus recorridos para evitar el mar Rojo, una vía estratégica para el comercio entre Asia, Europa y África.
Crece la preocupación por el impacto internacional
El anuncio del bloqueo se produce en un contexto de creciente rivalidad entre Estados Unidos e Irán por el control de zonas estratégicas de Medio Oriente, como el estrecho de Ormuz, paso por el que circula una parte significativa del petróleo que se comercializa en el mundo.
De acuerdo con un análisis de la agencia Xinhua citado por Noticias Argentinas, una mayor inestabilidad en el mar Rojo podría traducirse en un aumento de los costos logísticos, mayores primas de seguros para el transporte marítimo y demoras en las cadenas globales de suministro.
Yemen permanece inmerso en un conflicto armado desde fines de 2014, cuando los hutíes tomaron el control de Saná y de gran parte del norte del país. Un año después, Arabia Saudita encabezó una coalición militar para respaldar al Gobierno reconocido internacionalmente, en una guerra que derivó en una de las crisis humanitarias más graves del mundo.
En ese contexto, el nuevo bloqueo anunciado por los hutíes vuelve a colocar al conflicto yemení en el centro de la escena internacional y alimenta la preocupación por sus posibles consecuencias sobre la seguridad energética y el comercio global.

