Diputados ausentes y aliados que sostuvieron el DNU 70/23

NewsITe
El oficialismo logró este martes preservar la vigencia del DNU 70/23 gracias a una delicada ingeniería política que combinó aliados firmes, gobernadores influyentes y un grupo de diputados autodefinidos como “dialoguistas” que optaron por no dar quórum. La sesión especial convocada para intentar voltearlo fracasó por falta de legisladores presentes en el recinto.
En la Cámara baja, donde el Gobierno no tiene mayoría propia, la ausencia planificada de bancadas clave fue determinante. El PRO, considerado el principal socio parlamentario del oficialismo, directamente no bajó al recinto. Dentro de ese espacio, la atención estaba puesta en el larretista Álvaro González, quien en otras votaciones se había desmarcado del bloque conducido por Cristian Ritondo, pero esta vez acompañó la estrategia de no aportar al número necesario para iniciar el debate.
La Unión Cívica Radical también se alineó con la postura de no facilitar la sesión. Sus seis diputados se mantuvieron fuera del recinto, al igual que Karina Banfi (Adelante Buenos Aires) y José Luis Garrido (Por Santa Cruz). Este último apareció cuando ya había vencido el tiempo reglamentario para reunir quórum, cuando la caída de la sesión era un hecho consumado.
Aliados del oficialismo y el rol de los gobernadores
Entre los espacios aliados, los dos diputados del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone, tampoco se sentaron en sus bancas. Ambos están, según señalan en su entorno, conceptualmente de acuerdo con la mayoría de las reformas incluidas en el DNU 70, lo que contribuyó al blindaje del decreto.
Un capítulo aparte lo protagonizaron los gobernadores que, desde sus provincias, ordenaron la estrategia parlamentaria. El tucumano Osvaldo Jaldo instruyó a los tres diputados del bloque Independencia a no dar quórum. En una línea similar, el jujeño Carlos Sadir bajó la orden a Jorge «Colo» Rizzotti y María Emilia Zigarán, ambos de Provincias Unidas, para que se ausentaran. En el caso de Zigarán, habitual promotora de posiciones progresistas, terminó pesando más la disciplina provincial que su perfil propio.
También el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y su par de San Juan, Claudio Poggi, jugaron a favor del Gobierno al pedir a sus legisladores que no participaran de la sesión. Así, la neuquina Karina Maureira y los sanjuaninos Carlos Quiroga y Nancy Picón (Producción y Trabajo) se sumaron al bloque de ausentes.
Provincias Unidas, Argentina Federal y las divisiones internas
Dentro del interbloque Provincias Unidas se vio una fuerte tensión: aunque la mayoría de sus miembros había promovido la sesión especial, la jefa de bloque, la santafesina Gisela Scaglia, eligió ausentarse. Con ese gesto habilitó a otros integrantes a seguir el mismo camino: Rizzotti y Zigarán, junto con Lourdes Arrieta, Sergio Capozzi, Sergio Núñez, la cordobesa Alejandra Torres y el santacruceño Jorge «Loma» Ávila, que apareció en el recinto cuando la sesión ya estaba caída, terminaron por restar los votos necesarios.
En el espacio Argentina Federal también hubo fracturas. Resultaron funcionales al oficialismo el misionero «Colo» Vancsik, el formoseño Gerardo González, el puntano Claudio Álvarez y la salteña Yolanda Vega. Esta última justificó su ausencia con un problema de salud, según se informó. El cuadro se completó con dos bajas en Unión por la Patria: la santiagueña Estela Neder y el fueguino Paulo Tita, que no se hicieron presentes.
Un mensaje político para la oposición
La fallida sesión dejó expuesta la dificultad de la oposición para articular una mayoría capaz de revertir el DNU 70/23 en Diputados, aun cuando el decreto ya había recibido un duro revés en el Senado. En paralelo, ratificó que el Gobierno mantiene una red de apoyos y acuerdos tácticos que, aun sin traducirse en respaldos abiertos, se expresa en ausencias y abstenciones decisivas.
- El PRO y parte de la UCR sostuvieron la estrategia oficialista al no dar quórum.
- Varios gobernadores ordenaron a sus diputados ausentarse, consolidando el blindaje del DNU.
- Bloques federales y dialoguistas mostraron fracturas internas frente al decreto.
La combinación de aliados firmes, dialoguistas y ausentes por orden política convirtió la sesión en un intento fallido de la oposición por debatir el DNU 70/23.
Con este escenario, el decreto sigue en pie y el oficialismo gana tiempo mientras se redefine la estrategia legislativa. La oposición, por su parte, deberá recalcular cómo y con quiénes volver a intentar frenar una norma que continúa generando fuertes controversias en el tablero político nacional.

