Reestructuración y giro económico en Aerolíneas Argentinas

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El presidente de Aerolíneas Argentinas, Fabián Lombardo, detalló la estrategia que, según afirma, permitió reducir el rojo de la línea aérea estatal y encaminarla hacia la autosustentabilidad. En una entrevista con CNN, en el marco del Foro de Líderes de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), el ejecutivo atribuyó el giro a una profunda reestructuración interna encarada tras la llegada al poder de Javier Milei.
Lombardo explicó que la nueva conducción recibió una instrucción política clara: Aerolíneas debía dejar de depender de transferencias del Tesoro y financiarse con sus propios ingresos. A partir de ese objetivo, se avanzó en un plan que incluyó la salida de unos 2.200 empleados, la cancelación de rutas consideradas deficitarias y la renegociación de contratos con proveedores para reducir costos fijos y variables.
El titular de la compañía sostuvo que muchos de los procesos internos “venían del pasado” y no habían sido actualizados. Describió situaciones en las que tareas que podían ser realizadas por dos personas terminaban requiriendo cuatro, lo que derivaba en ineficiencias operativas y sobrecostos. Para revertir esa dinámica se incorporó un gerente de procesos y se encaró una revisión integral de la organización del trabajo, con foco en productividad y resultados medibles.
De todos modos, Lombardo rechazó la interpretación de que los 2.200 trabajadores desvinculados no cumplían funciones. Remarcó que el problema no residía en la voluntad ni en el compromiso del personal, sino en el modo en que la empresa estaba organizada. En esa línea, agradeció expresamente a los empleados que permanecen en la compañía y destacó que hoy Aerolíneas sostiene niveles de operación similares a los de hace dos años, pero con una dotación más reducida.
Rutas, política y cambio cultural en la empresa
Entre las medidas más discutidas se encuentra la suspensión de la ruta a Nueva York y de varias conexiones de cabotaje que, según el análisis de la nueva gestión, no cubrían ni siquiera sus costos variables. Lombardo afirmó que algunos de esos servicios respondían más a “una necesidad política” que a criterios de sustentabilidad económica, por lo que fueron revisados o dados de baja.
La voz del actual presidente cobra especial relevancia porque conoce de cerca la historia reciente de la empresa. Ingresó a Aerolíneas Argentinas en 2009, volvió en diciembre de 2019 como director Comercial, de Planeamiento y de Gestión de Rutas durante la presidencia de Pablo Ceriani, y el 26 de diciembre de 2023 asumió como presidente y gerente general. Esa trayectoria, aclaró, no implicaba contar con las mismas atribuciones que el titular de la compañía en la gestión anterior, pero sí le permitió realizar un diagnóstico puntual sobre procesos, rutas y organización interna.
- Revisión de la estructura y reducción de 2.200 puestos de trabajo mediante retiros y salidas acordadas.
- Cancelación de rutas internacionales y de cabotaje que no cubrían costos operativos básicos.
- Renegociación de contratos con proveedores para bajar gastos fijos y variables.
- Incorporación de un gerente de procesos para modernizar la operatoria interna.
“Lo más fuerte que hizo nuestra administración es el cambio cultural en la gente”, afirmó Lombardo, quien defendió la necesidad de sostener la eficiencia y la productividad en el tiempo.
Consultado por el futuro del programa de ajustes frente a un eventual cambio de signo político en la Casa Rosada, el titular de Aerolíneas consideró que “no sería lógico” desandar el camino recorrido. Recalcó que el desafío para los próximos años será consolidar la nueva cultura interna y sostener los niveles de eficiencia alcanzados, en un contexto de fuerte competencia regional y necesidad de divisas para el país.

