El trabajador intentó revertir un despido disciplinario vinculado con su falta de higiene. Las quejas de sus compañeros y el impacto que generaba en el ambiente laboral por no bañarse resultaron determinantes para justificar la decisión de la empresa.

Un trabajador intentó revertir ante la Justicia un despido disciplinario motivado por su falta de higiene personal, pero no consiguió que la decisión de la empresa fuera revocada. El caso ocurrió en España y volvió a tomar repercusión esta semana en las redes sociales.
La historia había trascendido en enero de 2026 y volvió a circular luego de que el abogado español Juan Manuel Lorente abordara el caso en un video publicado en TikTok.
Según explicó el letrado, la falta de higiene dejó de considerarse una cuestión exclusivamente personal cuando comenzó a generar inconvenientes entre los demás trabajadores de la empresa.
“Tu empresa te puede despedir por eso. No es broma. Hace no mucho me llegó un cliente con una carta de despido y no me lo podía creer. La leí y directamente era porque el señor no se duchaba”, relató Lorente.
Las quejas de sus compañeros fueron determinantes
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, las reiteradas quejas del personal por la falta de higiene del empleado tuvieron un papel central en la decisión de la empresa.
El trabajador “tenía un aspecto de no ducharse y también un mal olor”, señaló Lorente, quien agregó que “el ambiente que genera en el centro de trabajo es horroroso”.
La empresa resolvió entonces aplicar un despido disciplinario. Esta figura está contemplada en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores de España para aquellos casos en los que existe un incumplimiento grave y culpable por parte del empleado.
Cuándo la higiene puede convertirse en un problema laboral
Lorente explicó que el punto determinante no pasa únicamente por los hábitos personales del trabajador, sino por las consecuencias que estos pueden generar dentro de su lugar de trabajo.
“La falta de higiene no es un tema personal, es un incumplimiento laboral cuando afecta al entorno de trabajo”, afirmó.
El abogado detalló que una empresa puede adoptar medidas cuando una conducta provoca inconvenientes que exceden el ámbito individual. “Si tu conducta genera molestias, problemas de convivencia, mala imagen frente a clientes o riesgos para la salud, la empresa puede sancionarte e incluso despedirte”, explicó.
El empleado recurrió a la Justicia para intentar revertir su desvinculación, pero la decisión resultó favorable para su antiguo empleador y el despido disciplinario quedó respaldado.

