A cuatro días de la muerte de Jorge, Lionel Messi habló por primera vez sobre su padre. Recordó los años en que lo acompañaba a entrenar, contó que llegó a pensar en no jugar el último Mundial por su estado de salud y reveló las conversaciones que mantuvieron durante sus últimos meses. “Te amo, pa”, escribió.

Lionel Messi habló por primera vez desde la muerte de su padre, Jorge Messi, ocurrida este último sábado. Lo hizo a través de una extensa carta en sus redes sociales, en la que recordó los últimos meses que compartieron, contó que llegó a pensar en no disputar el último Mundial por el estado de salud de Jorge y repasó toda su relación, desde que su padre lo acompañaba a los entrenamientos.
“Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer”, escribió Messi al comenzar el mensaje. También admitió que sabía que Jorge estaba sufriendo, aunque todavía esperaba tener más tiempo junto a él: “Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto”.
Entre los recuerdos que eligió compartir, Messi se detuvo especialmente en el último Mundial que jugó mientras la salud de su padre se complicaba. Contó que Jorge le pedía que participara del torneo y que, pocos días antes del comienzo, él mismo llegó a plantearse no jugarlo.
Messi recordó que su madre intentaba tranquilizarlo y le decía que Jorge iba a mejorar para poder viajar, mientras él le respondía que llegarían hasta la final para darle tiempo a recuperarse. “Tanto me pedías que juegue el último mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste”, escribió.
Durante el torneo, Messi esperaba el mensaje de su padre después de cada partido. Cuando esos mensajes dejaron de llegar como antes, comprendió que su estado era más delicado de lo que imaginaba: “Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad”.
Aun así, siguió pensando en avanzar todo lo posible para que Jorge tuviera la oportunidad de viajar y verlo jugar. “Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva”, escribió Messi, quien contó además que llegó físicamente muy exigido a ese partido: “No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”.
Al regresar, Jorge creía que su hijo había perdido aquella final por penales. Messi contó que no llegaron a conversar sobre lo ocurrido durante el torneo y que ese fue el único tema que quedó pendiente entre ellos, porque hablaban todos los días y se encontraban cada vez que sus compromisos se lo permitían.
“Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés”, escribió. Esa relación cotidiana aparece varias veces en la carta y también explica otra de las frases más fuertes que dejó Messi tras la muerte de su padre: “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir”.
Messi vinculó directamente esa ausencia con el fútbol, una actividad que compartió con Jorge desde sus primeros años. “Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”, afirmó, después de recordar que su padre estuvo a su lado desde el comienzo y que faltaba muy poco para llegar juntos al final de su carrera.
También volvió a su infancia y a aquellos días en los que Jorge lo llevaba a entrenar apenas terminaba de trabajar. Cuando no podía hacerlo, era su madre quien se encargaba de acompañarlo: “Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando”.
Jorge tampoco faltaba a los partidos. Messi recordó cómo sufría al verlo jugar y cómo disfrutaba cada actuación, aunque aclaró que no era una persona acostumbrada a llenarlo de elogios.
Con los años, además de ser su padre, Jorge pasó a manejar buena parte de los asuntos vinculados con su carrera. Messi resumió esa relación en una frase: “Fuiste papá, amigo y representante”, y reconoció que también hubo discusiones y reproches entre ambos, aunque con el tiempo muchas veces terminaba aceptando sus consejos.
“Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada”, escribió. “Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías”.
En las últimas líneas, Messi habló de sus hijos y de la educación que recibió de Jorge y de su madre. Contó que intenta criarlos de la misma manera y aseguró que su padre seguirá presente especialmente a través de esas enseñanzas.
“Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo”, escribió. Su despedida terminó con unas últimas palabras para Jorge: “Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo. Te amo, pa”.
Los años de Jorge Messi en Acindar y su despedida en Rosario
La frase en la que Lionel recuerda que muchas veces su madre debía llevarlo a entrenar porque Jorge estaba trabajando remite a los años que su padre pasó en la planta de Acindar de Villa Constitución. Jorge Messi ingresó a la siderúrgica en 1980, se formó como técnico químico y llegó a desempeñarse como supervisor en la Planta de Talones, dentro del sector relacionado con el control de la producción.
Adrián, trabajador de Acindar que conoció aquella planta y habló en exclusiva con EL NORTE, recordó que en ese sector se utilizaban sustancias como cianuro y plomo y había una importante presencia de vapores. También explicó que las medidas de seguridad y medio ambiente de aquellos años todavía no tenían el nivel de implementación que alcanzarían después.
Jorge Messi murió a los 68 años luego de atravesar una enfermedad prolongada. El domingo 9 de agosto fue despedido en Rosario durante una ceremonia privada de la que participaron familiares y personas cercanas, con un operativo de seguridad dispuesto en el lugar.
Lionel estuvo en la despedida junto a su familia y permaneció en Rosario durante los días posteriores. Cuatro días después de la muerte de su padre, publicó la carta en la que decidió hablar por primera vez sobre Jorge y contar algunos de los recuerdos que habían quedado entre ambos.

