La mujer había sido detenida tras quedar filmada mientras maltrataba a Berta, de 100 años. La Justicia dispuso su liberación 48 horas después, aunque continúa imputada y tiene restricciones de acercamiento y contacto con la familia.

La Justicia dispuso la liberación de Norma Noemí Sandín, la cuidadora acusada de maltratar a Berta, la madre de 100 años de la periodista Marcela Coronel. La decisión se conoció apenas 48 horas después de la aprehensión de la mujer y provocó un fuerte rechazo por parte de la familia.
La acusada había quedado detenida luego de que cámaras de seguridad registraran episodios de violencia verbal y psicológica contra la adulta mayor. Tras la difusión de las imágenes, la familia realizó la denuncia y la mujer quedó vinculada a una causa por violencia intrafamiliar.
La liberación se produjo después de los estudios médicos realizados a Berta en el Hospital Italiano. De acuerdo con la información judicial difundida, los exámenes no detectaron lesiones físicas de gravedad, situación que incidió en la resolución adoptada por la Justicia.
Marcela Coronel expresó públicamente su indignación por la medida y reclamó una respuesta judicial más severa. La periodista cuestionó que la ausencia de heridas graves haya sido determinante pese a las imágenes que documentaron los malos tratos sufridos por su madre.
Restricciones para la acusada
Aunque recuperó la libertad, Sandín continúa formalmente imputada. La Justicia le impuso una prohibición de salida del país y restricciones para acercarse al domicilio de la familia o establecer cualquier tipo de contacto con Berta y sus allegados.
Además, se dispuso custodia policial permanente en la vivienda de la víctima. Las medidas buscan evitar nuevos episodios mientras avanza la investigación judicial.
La tensión aumentó luego de que Coronel denunciara que tanto ella como su hermana recibieron llamadas telefónicas atribuidas a la cuidadora tras su liberación. El episodio fue informado a la fiscalía interviniente y quedó incorporado a la causa.
La investigación continúa abierta mientras la familia reclama que se profundicen las medidas judiciales contra la mujer acusada.

