El CEPA advierte por supuestos “exagerados” en las cuentas oficiales

NewsITe
El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, analizó el proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Gobierno al Congreso y puso en duda la consistencia de sus principales variables. En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, el economista consideró “exagerada” la proyección de crecimiento del 4% y advirtió que no ve motores claros que permitan sostener una expansión de esa magnitud sin afectar la actividad.
Letcher recordó que para el año en curso el propio oficialismo había anticipado un aumento del PBI cercano al 5%, pero que las últimas estimaciones lo ubican más bien en torno al 2%. En ese marco, sostuvo que el Gobierno viene “corrigiendo hacia abajo” sus pronósticos y que, incluso así, las nuevas cifras continúan siendo optimistas frente al desempeño real de la economía.
De acuerdo con el análisis del titular del CEPA, el Presupuesto 2027 se apoya en la recuperación del salario real y en un fuerte rebote de la inversión, que el proyecto ubica en 9,2%. Sin embargo, Letcher marcó que, tras un año de caída de la formación de capital, el salto previsto luce difícil de alcanzar, especialmente en un contexto atravesado por la incertidumbre propia de un calendario electoral.
El economista también puso bajo la lupa la meta inflacionaria oficial, que ubica la suba de precios anual en torno al 18%. Traducida a una dinámica mensual, esa previsión implica un ritmo de inflación acumulativa de alrededor del 1,4% por mes. Para Letcher, ese número supone que el Gobierno reconoce una “resistencia a la baja” de la inflación en el rango del 1% al 2%, algo que hasta ahora no logró perforar de manera sostenida.
Superávit fiscal, recortes y dudas sobre el impacto en la actividad
Otro de los ejes que genera debate es el compromiso oficial de sostener el superávit fiscal. El Presupuesto 2027 ratifica esa línea, pero Letcher planteó interrogantes sobre el costo que podría tener en términos de crecimiento. Señaló que, en los papeles, el Gobierno promete simultáneamente equilibrio de las cuentas públicas y expansión del PBI, pero remarcó que “hasta ahora, esa combinación no ha dado resultados concretos”.
Según el análisis del CEPA, la presión tributaria pasaría de 21,6% a 21,7% del PBI, un incremento leve pero que se suma a otros factores de ajuste. Letcher cuestionó, en particular, la ausencia de una estimación explícita del costo fiscal del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) dentro del gasto tributario, que calcula en unos US$ 3.000 millones anuales.
En paralelo, advirtió por el recorte proyectado sobre organismos clave para el entramado productivo, como el INTA, el INTI y el SENASA, que según el economista quedan “prácticamente eliminados” en el diseño para 2027. A su entender, esta combinación de beneficios impositivos concentrados y achique del Estado en áreas estratégicas podría debilitar aún más a sectores como la industria y la construcción, que tienen un peso central en el producto.
Al evaluar el papel de la minería y la energía, dos rubros que el Gobierno destaca como motores de la próxima etapa, Letcher reconoció su potencial pero advirtió que, por sí solos, no alcanzan para compensar el estancamiento o retroceso del resto de las actividades. “No encuentro en el Presupuesto ningún mecanismo claro que marque un cambio de tendencia para la economía real”, resumió, al tiempo que remarcó que el resultado final dependerá también de cómo impacte el proceso electoral sobre el dólar, las inversiones y las expectativas de los distintos actores.
“El Gobierno plantea mantener el superávit, pero ¿a qué costo? Si no hay recuperación de la actividad, el equilibrio fiscal en los papeles no se traduce en mejora para la gente”, advirtió Hernán Letcher.
Con el debate parlamentario por delante, el Presupuesto 2027 se perfila así como un nuevo capítulo en la discusión sobre el rumbo económico, el margen para el ajuste y las posibilidades reales de una recuperación sostenible de la economía argentina.

