El Papa León XIV marcó un hito histórico en el Congreso español
NewsITe
Buenos Aires, 8 de junio (NA) — El Papa León XIV quedó inscripto este lunes en la historia institucional de España al convertirse en el primer Pontífice en hablar ante el Congreso de los Diputados. En un mensaje de fuerte contenido social, llamó a que toda tarea legislativa tenga como norte la dignidad humana, la justicia y el bien común, tanto en el plano interno como en el escenario internacional.
Ante diputados y senadores, el Sumo Pontífice remarcó que quienes ocupan bancas “tienen la grave responsabilidad de ordenar jurídicamente la convivencia social” y advirtió sobre los riesgos de una “cultura del descarte” que deja a sectores enteros de la población fuera del desarrollo. Su intervención fue seguida con atención en toda Europa, donde se interpretó como un pronunciamiento clave en medio de un contexto atravesado por desigualdades, conflictos y avances tecnológicos vertiginosos.
En su discurso, León XIV destacó que el progreso contemporáneo ofrece “posibilidades admirables”, en especial por el desarrollo de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. Sin embargo, subrayó que el gran interrogante de este tiempo es el lugar real que ocupa la persona en las decisiones políticas, económicas y técnicas: cómo se resguarda hoy la dignidad del trabajo, cómo se fortalece la solidaridad y qué modelo de política social se impulsa desde los parlamentos.
El Papa llegó al Congreso de los Diputados alrededor de las 10.30 (hora de España), luego de mantener una reunión privada con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En el palacio legislativo fue recibido por la presidenta de la Cámara baja, Francina Armengol; el presidente del Senado, Pedro Rollán Ojeda, y otras autoridades nacionales. Aunque la cita fue calificada de “histórica”, no contó con la presencia de representantes de Podemos ni del Bloque Nacionalista Gallego (BNG), que decidieron ausentarse de la sesión.
Referencia a la tradición española y respuesta política
La intervención de León XIV estuvo atravesada por referencias a la cultura y la memoria histórica de España. El Pontífice recordó que la identidad del país se tejió sobre el encuentro fecundo entre fe y razón, arte y derecho, tradición y pensamiento. Evocó las páginas de Don Quijote, la hondura espiritual de santa Teresa de Jesús y la inquietud metafísica de Miguel de Unamuno para subrayar que la sociedad española ha sabido mirar a la persona “como algo más que una pieza del orden social, económico o político”.
En esa línea, planteó que toda tarea legislativa termina enfrentándose a una pregunta decisiva: qué concepción de la persona humana inspira las leyes y qué tipo de sociedad se construye a partir de ellas. Para analistas políticos, el mensaje puede leerse como una invitación a revisar los marcos normativos ante desafíos como la automatización del trabajo, la protección de derechos sociales y el fenómeno migratorio, cuestiones que atraviesan tanto a España como a buena parte de Europa.
- Primer Papa en dirigirse al Congreso de España, con un discurso centrado en la dignidad, la justicia y el bien común.
- Advertencia sobre la “cultura del descarte” y el impacto de las nuevas tecnologías, en particular la inteligencia artificial, en el trabajo y la cohesión social.
- Relectura de la tradición cultural española —de Cervantes a Unamuno— como base para un humanismo que oriente la legislación moderna.
“La dignidad, la justicia y el bien común deben guiar la legislación y ser la medida de las relaciones sociales, tanto a nivel nacional como internacional”, sostuvo León XIV ante los legisladores españoles.
El discurso concluyó con una ovación de alrededor de siete minutos, calificada por numerosos diputados como un reconocimiento a la relevancia del mensaje. Rompiendo el protocolo, el Papa abandonó la Cámara a pie y caminó por la Carrera de San Jerónimo, donde saludó de cerca a muchos de los presentes. La escena reforzó el tono de cercanía que buscó imprimir a una intervención que, más allá de lo simbólico, pretende instalar en la agenda política europea el reclamo por una legislación orientada al bien común.


