El Papa León XIV respondió a las críticas de Donald Trump.

La tensión entre el Vaticano y la Casa Blanca volvió a escalar luego de que el papa León XIV respondiera con firmeza a las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lo acusó de “poner en peligro a muchos católicos” por su postura frente al programa nuclear de Irán.
En sus declaraciones el Pontífice de origen estadounidense defendió la línea diplomática de la Santa Sede y subrayó que sus posiciones se inscriben en una tradición de rechazo a las armas atómicas. “Si alguien desea criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad, pues la Iglesia se ha manifestado contra todas las armas nucleares durante años y no cabe duda alguna al respecto”, remarcó.
Las palabras del papa León XIV se produjeron después de que Trump cuestionara al Obispo de Roma en una entrevista televisiva, en la que sostuvo que la postura del Vaticano frente al programa nuclear iraní podría afectar la seguridad de los fieles. La respuesta del Pontífice buscó despejar cualquier ambigüedad sobre la posición de la Iglesia en materia de desarme y paz internacional.
La doctrina de la Iglesia frente a la guerra y la era nuclear
Consultado sobre el derecho a la legítima defensa, León XIV reconoció que se trata de un principio históricamente aceptado por la Iglesia, pero advirtió que su aplicación debe revisarse a la luz del desarrollo de armamento masivo. “La legítima defensa ha sido tradicionalmente permitida por la Iglesia”, señaló, aunque aclaró que, desde el ingreso del mundo en la era nuclear, “todo el concepto de guerra debe ser reevaluado bajo los términos actuales”.
El Papa recordó que este enfoque es coherente con su mensaje inaugural de mayo de 2025, en el que había insistido en la necesidad de “predicar el Evangelio y la paz” como misión central de la Iglesia. En esa línea, subrayó que la prioridad absoluta frente a cualquier conflicto debe ser el diálogo político y la negociación multilateral antes que la escalada militar.
- Rechazo explícito del Vaticano al uso y la posesión de armas nucleares.
- Reafirmación del principio de legítima defensa, pero condicionado al contexto actual.
- Centralidad del diálogo y la diplomacia frente a los conflictos internacionales.
Este cruce verbal se da a tan solo 48 horas de una cita clave en el Vaticano: el Papa recibirá al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en una reunión que estará atravesada por las diferencias en torno al programa nuclear iraní, el desarme global y el rol de las potencias en la seguridad internacional. En Roma y en Washington se especula con que el encuentro servirá para intentar bajar la tensión, aunque nadie descarta que la distancia política entre ambas capitales siga profundizándose.

