El Vaticano evalúa un viaje de un día al Principado

NewsITe
La Santa Sede estudia la posibilidad de que el papa León XIV realice, hacia finales de marzo, una visita relámpago al Principado de Mónaco, lo que marcaría la primera llegada de un pontífice a este pequeño Estado europeo. La información fue confirmada por la Oficina de Prensa del Vaticano, que precisó que el proyecto de viaje se encuentra todavía en fase de evaluación.
El eventual desplazamiento tiene su origen en la invitación cursada por el príncipe Alberto II de Mónaco durante una audiencia con León XIV en el Vaticano, el pasado 17 de enero. En aquel encuentro, el monarca expresó su deseo de recibir al Papa en el principado, una propuesta que ahora es analizada por las autoridades vaticanas en función de la agenda y las condiciones de seguridad.
De concretarse, se trataría de una visita de un solo día, en la línea de los viajes breves que el Vaticano viene privilegiando para el pontífice. El formato recordaría al realizado por el papa Francisco a Córcega el 15 de diciembre de 2024, cuando concentró una intensa agenda en pocas horas, con encuentros institucionales, celebraciones religiosas y contacto directo con los fieles.
La posible escala en Mónaco tendría también un fuerte componente simbólico. El principado, ubicado al sureste de Francia sobre la costa del Mediterráneo, es el segundo Estado más pequeño del mundo después del Vaticano, con unos 39.000 habitantes en apenas 2 kilómetros cuadrados. Pese a su reducido tamaño, tiene gran proyección internacional por su papel en las finanzas, el turismo de lujo y eventos deportivos como el Gran Premio de Fórmula 1.
Un principado singular y de mayoría católica
Según los datos oficiales, alrededor de tres cuartas partes de los residentes en Mónaco son extranjeros, atraídos por su clima benigno, su histórica estabilidad política y su régimen fiscal particular. El catolicismo es la religión de Estado, un aspecto que refuerza el interés de una eventual visita papal, en la que podrían incluirse celebraciones litúrgicas y encuentros con la comunidad local.
Para León XIV, el viaje se sumaría a una agenda internacional en expansión desde su elección como pontífice, el 8 de mayo. Tras las visitas a Turquía y al Líbano en noviembre y diciembre de 2025, Mónaco podría convertirse en su segundo destino fuera de Italia, en un contexto internacional marcado por conflictos regionales, tensiones interreligiosas y debates sobre la movilidad humana y la desigualdad.
El deseo del Papa de fortalecer el diálogo con el mundo musulmán
Más allá del caso específico de Mónaco, León XIV dejó claro que busca una agenda de viajes que combine cercanía con las comunidades católicas y promoción del diálogo interreligioso. En el vuelo de regreso desde el Líbano, el Papa expresó su intención de visitar África, y en particular Argelia, país natal de San Agustín, una de las figuras centrales de la tradición cristiana.
“Personalmente espero ir a Argelia, para visitar los lugares de la vida de San Agustín, pero también para continuar el discurso del diálogo, de la construcción de puentes entre el mundo cristiano y el mundo musulmán”, señaló entonces el pontífice ante los periodistas que lo acompañaban. Destacó además que el obispo de Hipona es muy respetado en Argelia como “hijo de la patria”, lo que lo convierte en un puente simbólico entre culturas y credos.
“La figura de San Agustín ayuda mucho como puente, porque en Argelia es muy respetado como hijo de la patria”, subrayó León XIV al explicar su deseo de viajar al continente africano.
En este marco, una eventual visita a Mónaco se inscribiría en una estrategia más amplia del pontificado, orientada a reforzar la presencia de la Iglesia en escenarios diversos: desde países de mayoría católica hasta territorios claves para el diálogo interreligioso y la diplomacia internacional. La confirmación o no del viaje se espera para las próximas semanas, una vez que el Vaticano complete los estudios de logística y programa definitivo.

