Tensión con Europa: la advertencia de Lavrov sobre una guerra “muy corta”

NewsITe
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, volvió a encender las alarmas en Europa al advertir que un eventual conflicto militar directo entre Moscú y países europeos sería “muy corto” si Rusia fuera atacada. El jefe de la diplomacia rusa remarcó que el Kremlin no tiene intención de iniciar una guerra, pero insistió en que respondería con contundencia ante cualquier agresión.
“Nunca los atacaremos. Pero si nos atacan, será una guerra fundamentalmente diferente y será muy corta”, sostuvo Lavrov en una entrevista con la actriz y presentadora rusa Yulia Menshova, difundida por el medio estatal Sputnik. Sus declaraciones se inscriben en un clima de fuerte tensión entre Moscú y los países que integran la OTAN en Europa, a más de dos años del inicio de la invasión a gran escala sobre Ucrania.
Lavrov aseguró que su postura se alinea con los mensajes previos del presidente Vladímir Putin, quien en reiteradas oportunidades negó tener planes para lanzar una ofensiva contra territorios europeos. No obstante, el Kremlin insiste en que los gobiernos occidentales estarían sumando presión militar en las fronteras rusas, lo que, a su juicio, incrementa el riesgo de un choque directo.
Desde el comienzo de la guerra en febrero de 2022, los países europeos miembros de la OTAN incrementaron de manera sostenida sus presupuestos de Defensa y el envío de armamento, municiones y asistencia financiera a Kiev. Ese apoyo alimentó las quejas de Rusia, que denuncia que Occidente utiliza a Ucrania como instrumento para debilitarla geopolíticamente.
Negociaciones estancadas y temor a una escalada
En la entrevista, Lavrov responsabilizó a las potencias occidentales por el fracaso de las primeras rondas de negociación realizadas en Estambul durante las semanas iniciales del conflicto. Según el canciller, los acuerdos preliminares habrían sido descartados por presión de Estados Unidos y de aliados europeos, una versión que estos países rechazan.
Mientras tanto, varios gobiernos europeos advierten públicamente que deben prepararse para un eventual enfrentamiento directo con Rusia en los próximos años, al tiempo que refuerzan sus capacidades militares. Moscú, por su parte, califica esas advertencias como parte de una campaña para presentarla ante la opinión pública internacional como una amenaza inminente.
- Europa incrementó su gasto en Defensa y la cooperación militar con Ucrania.
- Rusia mantiene su ofensiva, que denomina “operación militar especial”.
- La ampliación de la OTAN con Finlandia y Suecia profundizó el recelo de Moscú.
El gobierno ruso afirma que sigue dispuesto a participar en negociaciones para poner fin a la guerra, pero descarta detener las operaciones militares mientras esas conversaciones estén en curso. Ucrania y sus aliados, en cambio, exigen garantías de seguridad y remarcan que cualquier pacto deberá respetar la soberanía y la integridad territorial ucraniana, incluyendo sus fronteras internacionalmente reconocidas.
“Si nos atacan, será una guerra fundamentalmente diferente y será muy corta”, advirtió Serguéi Lavrov, en un nuevo mensaje al bloque europeo y a la OTAN.
Con los canales diplomáticos debilitados y la escalada verbal en aumento, crecen las preocupaciones en la comunidad internacional ante el riesgo de que un incidente militar o un error de cálculo derive en un choque directo entre Rusia y la OTAN, escenario que los propios protagonistas describen como devastador para Europa y el mundo.

