Gobiernos de la región alzan la voz contra la escalada bélica.

Diversos gobiernos latinoamericanos expresaron en las últimas horas su contundente rechazo a la operación militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, y reclamaron que la crisis se encauce por la vía diplomática en el marco de las Naciones Unidas. Los pronunciamientos coincidieron en advertir por el riesgo de una mayor desestabilización en Medio Oriente y sus consecuencias para la paz y la seguridad internacional.
La ofensiva, desarrollada durante la madrugada del sábado, desencadenó una serie de contraataques por parte de Teherán contra objetivos estadounidenses en Bahréin, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Medios oficiales iraníes reportaron la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, y de otras altas autoridades, así como graves daños en infraestructura política y militar. La Media Luna Roja de Irán informó además un trágico saldo preliminar de 201 muertos y 747 heridos.
Condena y llamados al diálogo desde Caracas y La Habana
Venezuela fue uno de los primeros países de la región en pronunciarse. A través de un comunicado firmado por el canciller Yván Gil, el gobierno de Nicolás Maduro lamentó que, en un contexto de negociaciones y esfuerzos diplomáticos en curso, se haya optado por la vía militar contra la República Islámica de Irán. Caracas advirtió que la situación coloca al mundo en un escenario de “gravedad e inestabilidad” y reiteró su compromiso con la solución pacífica de las controversias.
El texto venezolano también puso el foco en el impacto sobre la población civil, al denunciar los reportes de ataques contra instalaciones no militares que habrían provocado víctimas inocentes, entre ellas niñas de una escuela primaria. En ese marco, el gobierno bolivariano instó a la comunidad internacional y a los Estados involucrados a retomar la negociación y evitar una mayor extensión de la confrontación.
Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel utilizó la red social X para calificar los ataques de Estados Unidos e Israel como una “flagrante violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas”. Según el mandatario, la nueva escalada “arruina por segunda ocasión los esfuerzos de la diplomacia” en torno al programa nuclear iraní y agrava el riesgo para la paz y la seguridad regional e internacional.
Colombia, Brasil, Chile y Perú apelan al rol de la ONU
En Colombia, tanto la Cancillería como el presidente Gustavo Petro repudiaron el uso de la fuerza en Oriente Medio y pidieron una reacción urgente del sistema multilateral. Un comunicado oficial reclamó la inmediata protección de la población civil y exhortó a la comunidad internacional a actuar con rapidez para frenar la escalada del conflicto. Al mismo tiempo, Bogotá exigió al Consejo de Seguridad de la ONU que asuma “con responsabilidad histórica” su mandato de preservar la paz.
Petro fue particularmente crítico con las decisiones de los presidentes Donald Trump y Benjamin Netanyahu de recurrir a la vía militar. En un mensaje difundido en X, calificó de “barbarie” las acciones que, según denunció, derivaron en la muerte de decenas de niñas iraníes, y cuestionó lo que consideró un doble estándar en la defensa de los derechos de las mujeres de ese país.
Brasil, por su parte, se sumó a las expresiones de “grave preocupación” y llamó a todas las partes a respetar el derecho internacional, ejercer la máxima moderación y garantizar la protección de civiles y de infraestructura no militar. Chile también advirtió sobre las consecuencias que la escalada puede tener para la estabilidad regional y la seguridad internacional, condenando tanto los ataques contra Irán como la respuesta iraní contra Israel y países del Golfo.
México y la región insisten en la solución pacífica de los conflictos
La Cancillería de Perú, bajo la naciente administración de José María Balcázar, emitió un comunicado en el que pidió evitar acciones que puedan agravar la situación y reivindicó el diálogo y los mecanismos diplomáticos como única vía para restablecer la paz. Lima reafirmó además su compromiso con el respeto irrestricto de la soberanía de los Estados, la integridad territorial y el derecho internacional.
En la misma línea, México manifestó su “profunda preocupación” por los acontecimientos y exhortó a todas las partes a no escalar el conflicto. La Secretaría de Relaciones Exteriores reiteró la posición histórica del país en favor de la solución pacífica de las controversias y del multilateralismo como herramienta central para contener crisis de alto impacto global.
- Condena casi unánime en Latinoamérica al uso de la fuerza en Irán.
- Llamado insistente a que la ONU intervenga para frenar la escalada.
- Fuerte preocupación por el impacto humanitario y el riesgo de inestabilidad regional.
Mientras la comunidad internacional observa con alarma la evolución de los hechos en Medio Oriente, las capitales latinoamericanas buscan reforzar su mensaje de rechazo a la violencia y de defensa del sistema de Naciones Unidas como espacio central para evitar que el conflicto derive en una confrontación aún más amplia e impredecible.

