Las provincias registraron uno de los peores resultados fiscales de los últimos 13 años

Aunque las cuentas provinciales continúan en terreno positivo, el superávit se redujo al 0,2% del PBI durante el primer trimestre de 2026. Especialistas advierten que la caída de los ingresos y la recuperación del gasto achicaron el margen fiscal de los distritos.

Las cuentas públicas de las provincias registraron un marcado deterioro durante el primer trimestre de 2026. Si bien el conjunto de las administraciones provinciales mantuvo un resultado primario positivo, el superávit alcanzó apenas el 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI), uno de los niveles más bajos para ese período en los últimos trece años.

El dato surge de un informe elaborado por la consultora Empiria, que analizó la evolución de las finanzas provinciales y advirtió una pérdida sostenida de margen fiscal. Según el estudio, el resultado primario fue descendiendo de manera consecutiva en los últimos años: pasó del 0,9% del PBI en el primer trimestre de 2024 al 0,4% en igual período de 2025, hasta ubicarse este año en el 0,2%.

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Los especialistas atribuyen este deterioro a una combinación de factores. Por un lado, la desaceleración de los ingresos reales, producto de una menor recaudación tributaria y de la caída de los recursos coparticipables. Por otro, una recuperación gradual del gasto público luego del fuerte ajuste implementado por la mayoría de las provincias durante 2024 y parte de 2025.

Aunque el resultado agregado continúa siendo positivo, el informe advierte que la tendencia refleja una menor fortaleza de las cuentas públicas provinciales. Con un superávit cada vez más reducido, los gobiernos subnacionales disponen de menos margen para afrontar imprevistos, sostener inversiones o responder a una eventual desaceleración de la actividad económica.

En el caso de la provincia de Buenos Aires, el escenario adquiere una relevancia especial por el peso que tiene en el presupuesto nacional y por la magnitud de los servicios que debe financiar. Un menor margen fiscal podría dificultar la ejecución de nuevas obras de infraestructura, ampliar la presión sobre las cuentas provinciales o limitar la asistencia financiera destinada a los municipios.

Para distritos como San Nicolás, la evolución de las finanzas bonaerenses es un dato que merece seguimiento. Si bien el municipio cuenta con recursos propios, numerosos proyectos vinculados con infraestructura vial, salud, educación, vivienda o seguridad dependen, en distinta medida, de transferencias provinciales o de programas financiados conjuntamente entre la Provincia y la Nación.

El informe también señala que, salvo los registros observados al comienzo de la serie estadística en 2012 y 2013, el resultado fiscal del primer trimestre de 2026 figura entre los más bajos de los últimos trece años. Aun así, las provincias conservan un saldo primario positivo, una diferencia importante respecto de otros períodos en los que las cuentas cerraban con déficit.

De cara a los próximos meses, el principal desafío para las administraciones provinciales será sostener el equilibrio fiscal sin afectar la prestación de servicios esenciales ni postergar inversiones estratégicas. La evolución de la recaudación y de las transferencias nacionales será determinante para definir si esta tendencia logra estabilizarse o continúa profundizándose durante el resto del año.

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