Las intervenciones estéticas y sus peligros: “Hay prácticas que no están aprobadas”

LA EXPLICACIÓN DEL ESPECIALISTA GUSTAVO SCHENONE

El médico cirujano especialista en el área de cirugía plástica estética y reconstructiva, Gustavo Schenone, que a su vez, es subdirector de la carrera de Cirugía en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y director de bioseguridad de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, analizó las circunstancias de la muerte de Silvina Luna en Vamos Viendo (Radio U)

Valentín Cuneo
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Gustavo Schenone es médico cirujano especialista en el área de cirugía plástica estética y reconstructiva, subdirector de la carrera de Cirugía en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y director de bioseguridad de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica. En Vamos Viendo (Radio U) analizó las circunstancias de la muerte de Silvina Luna.

La actriz falleció a raíz de una enfermedad que surgió después de una serie de cirugías que llevó a cabo el médico Aníbal Lotocki, quien está siendo investigado por la Justicia tras este y otros casos similares en los que se investiga mala praxis y productos no autorizados por la Anmat.

Gustavo Schenone comenzó su análisis enfocándose en la sustancia que degeneró el cuerpo de Luna, es decir, el metacrilato. Este es un producto sintético compuesto por microesferas de acrílico cuya resina se utiliza en medicina para la fabricación de prótesis óseas y dentales. “La inyección de esta sustancia no está aprobada para ese uso por nuestro ente regulador, que es la Anmat. O sea, ya empezamos con una práctica que no está aprobada”, sostuvo.

Por otra parte, recordó una investigación paralela: “Yo vengo investigando esto desde el año 98. Es sobre los problemas que causan las inyecciones de cualquier tipo de sustancia, permanente o no. Esto data de hace un siglo, no es una cosa de ahora. Si en el año 98 o 99 ya sabíamos que no funcionaba, entonces ¿cómo llegamos a 2023?”.

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“Lotocki no pertenece a ninguna Sociedad de Cirugía Plástica”, Gustavo Schenone

Gustavo Schenone aclaró la situación del médico Aníbal Lotocki, quien pese a realizar estas operaciones de carácter estético, no pertenecía al grupo de académicos que tienen estudios legales para realizarlos: “El problema de las sociedades científicas son las sociedades académicas. Entonces el accionar que hacen las sociedades académicas se limita a sancionar a sus afiliados. Digamos que para ingresar en la sociedad científica hay que tener determinados niveles académicos y exámenes que uno tiene que rendir. Él (Lotocki) no pertenece a la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires ni la de Misiones ni de la Argentina. Entonces, como cirujano plástico no es porque no pertenece a la sociedad académica, la Sociedad de Cirugía Plástica no lo puede sancionar porque no es miembro”.

Sobre este eje, sostuvo: “Eventualmente se lo podría echar, pero si no es miembro es imposible, lo único que se puede hacer es sacar comunicados diciendo que este médico o esta persona no pertenece a la Sociedad de Cirugía Plástica. Los que tienen el poder son los Colegios Médicos y el Ministerio de Salud de la Nación. Si hay una persona que está cometiendo un delito o está haciendo algo que no corresponde, tienen que tomar cartas en el asunto”.

Consentimiento informado

El director de bioseguridad de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica habló sobre el consentimiento que firman los pacientes ante el riesgo que conlleva una operación: “El consentimiento informado es un capítulo enorme dentro de la bioética y tiene varios aspectos. Pero los más relevantes se informan, pues se tienen que informar todas las cosas buenas y malas. Las malas sobre todo y más aún las catastróficas. Después está el consentimiento válido, que es cuando la persona comprendió el riesgo, pero para eso, hay que tener en cuenta el nivel cognitivo de cada paciente”.

Autoinyectarse, una práctica mortal

“La autoinyección de grasa en la cola para su aumento en muchos medios se sigue promocionando como que es una práctica propia, que no hace daño y que tiene un montón de beneficios, pero lo dramático es que no explican las consecuencias. Si algo sale mal, no toman dimensión de las consecuencias de inyectar una sustancia sintética (silicona o metacrilato). Los glúteos son muy vascularizados y si llega a justo ingresar el producto en una arteria o en una vena, puede producir un tromboembolismo. Y esto deriva en una muerte inmediata”, explicó el subdirector de la carrera de Cirugía en la UBA.

Presiones

El médico contó cuando en una ocasión le tocó ayudar a una paciente, la cual se inyectó un litro y medio de aceite de cocina en las mamas para aumentar su volumen: “La chica estaba tan desesperada… Entendí que estaba por entrar en la prostitución porque no tenía otro medio de subsistencia. El que la mandaba le dijo ‘mirá, vos te inyectás en las mamas o no trabajás más’. Ante la desesperación se inyectó”.

Por otra parte, también nombró las situaciones que atraviesan las personas trans en este tipo de cirugías y la desinformación que se maneja: “Las generaciones más grandes les dicen a las jóvenes que no se inyecten; sin embargo, a la semana siguiente están inyectadas”. Además, dijo: “La explicación de la comunidad va por la expectativa de vida del trans, que son 30 años. Como empiezan de jóvenes, la sociedad las rechaza, las margina y no les queda otra que ir a trabajar de la prostitución. Pero para poder trabajar de la prostitución tienen que mejorar o feminizar su cuerpo y no tienen suficientes recursos para colocarse implantes. Teniendo en cuenta que les queda poco tiempo de vida, a sabiendas de que les va a hacer un daño, se lo hacen igual”, especificó.

Políticas públicas

Gustavo Schenone aclaró que él trabaja mucho para que la información sea difundida de manera tal que en todos los rincones del país sepan de los peligros de las operaciones de esta índole. No obstante, no encuentra una respuesta del Estado. “Si no lo quieren hacer los políticos, los tenemos que hacer nosotros, por eso tenemos la Comisión de Bioseguridad de la Sociedad de Cirugía Plástica que lo que busca es informar. El año pasado sacamos un comunicado, pero este no se lee de forma masiva”, afirmó.

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