Ponen en marcha una estrategia federal para la salud mental adolescente

NewsITe
El Gobierno nacional dio el puntapié inicial para la implementación del Programa Bienestar Emocional en Escuelas, una nueva estrategia destinada a acompañar la salud mental de estudiantes de entre 13 y 17 años en todo el país. La iniciativa, que forma parte de la Estrategia Federal en Adolescencia, busca fortalecer la detección temprana y el abordaje integral de situaciones que afecten el bienestar emocional en el ámbito escolar.
En Buenos Aires se realizó la primera mesa de trabajo entre los ministerios de Salud y Capital Humano de la Nación y referentes de las carteras de Salud, Educación y Niñez y Adolescencia de Mendoza y Tucumán. Durante la jornada se presentaron los lineamientos generales del programa y se comenzaron a relevar los protocolos, recursos y circuitos de atención ya existentes en cada provincia para integrarlos a la estrategia federal.
La directora nacional de Abordaje Integral de Salud Mental, Liliana González, subrayó el rol central del sistema educativo: “La escuela es el lugar estratégico para abordar la salud mental de los adolescentes, desde una mirada integral y un trabajo coordinado entre Salud, Niñez y Adolescencia y Educación”. En la misma línea, destacó que el objetivo es construir herramientas comunes que fortalezcan las respuestas locales sin perder de vista las particularidades de cada territorio.
Dónde y cómo se aplicará el programa
En una primera etapa, el Programa Bienestar Emocional en Escuelas se implementará en 100 instituciones de la Red de Secundarias Innovadoras de cinco provincias: Mendoza, Tucumán, Chaco, Chubut y San Juan. Allí se trabajará de manera articulada entre equipos directivos, equipos de orientación escolar, áreas provinciales y efectores de salud para detectar de forma temprana señales de malestar emocional y ofrecer respuestas acordes a cada caso.
Las escuelas participantes aplicarán una encuesta autoadministrada, digital y voluntaria basada en el Strengths and Difficulties Questionnaire, un instrumento internacional de tamizaje que permite identificar indicadores vinculados al bienestar emocional y revisar prácticas institucionales. Ante situaciones de riesgo, como verbalizaciones de muerte, autolesiones o intentos de suicidio, se activarán de inmediato los protocolos jurisdiccionales vigentes, más allá de los resultados del cuestionario.
El circuito de trabajo contempla la capacitación de los equipos escolares, la clasificación y análisis de la información relevada, instancias de revisión institucional y la definición de acciones de acompañamiento dentro de la escuela o en articulación con dispositivos territoriales y servicios de salud. Cada establecimiento contará con un mapa actualizado de efectores y recursos disponibles en su zona para canalizar la demanda que surja.
Articulación sanitaria y fortalecimiento de recursos
El Ministerio de Salud de la Nación aportará criterios técnicos sobre salud mental y bienestar emocional adolescente, además de participar en la validación metodológica del cuestionario y en el diseño de contenidos para la capacitación de directivos y Equipos de Orientación Escolar. La iniciativa se apoya en la idea de que la intervención oportuna en la escuela puede evitar la evolución de situaciones de malestar hacia cuadros de mayor gravedad.
En paralelo, la cartera sanitaria trabaja en la articulación con el sistema de salud y en el refuerzo de dispositivos asistenciales, entre ellos la línea telefónica nacional 0800-999-0091, destinada a la atención en salud mental. El desafío es que la estrategia escolar esté respaldada por una red de contención y derivación capaz de absorber la eventual demanda adicional que genere el programa.
La escuela se consolida como un espacio clave para promover el bienestar emocional, detectar de forma precoz las señales de alarma y orientar a las y los adolescentes hacia los recursos adecuados en cada comunidad.
Con la puesta en marcha del Programa Bienestar Emocional en Escuelas, Nación y provincias avanzan en una política pública que busca dar respuestas concretas a una de las principales preocupaciones de las familias y de la comunidad educativa: el cuidado integral de la salud mental en la adolescencia.

