En la Semana Mundial de la Lactancia, esta iniciativa nacional propone impulsar una reflexión colectiva en redes sociales -este jueves entre 12 y 13 horas- sobre los obstáculos que enfrentan las mujeres para alimentar a sus hijos e hijas en la primera etapa luego del nacimiento. Sin tiempo, contención e infraestructura es muy complejo sostener esta práctica recomendada por la Organización Mundial de la Salud de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

De la Redacción de EL NORTE
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Este jueves, entre las 12 y las 13, se propone una pausa diferente en Argentina: la campaña #LaHoraDeLaLactancia convoca a dedicar una hora a reflexionar y visibilizar los desafíos que enfrentan quienes amamantan. En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia, la iniciativa busca transformar una experiencia muchas veces invisible en un tema de conversación pública en redes sociales sus vivencias, estrategias y obstáculos, o cualquier aspecto que deseen destacar sobre la problemática, invitando tanto a quienes han amamantado como a toda la sociedad a sumarse a la acción colectiva.
La convocatoria se extiende más allá del círculo íntimo: la campaña subraya que la lactancia materna no es solo una decisión individual, sino un proceso que requiere el respaldo de padres, familiares, empleadores y del Estado.
La iniciativa se inspira en acciones globales como La Hora del Planeta, que invita a apagar las luces para generar conciencia sobre el cambio climático. En este caso, el objetivo es “encender la conversación” sobre las condiciones reales para amamantar en Argentina, poniendo en primer plano la falta de licencias adecuadas, espacios apropiados, redes de apoyo y políticas públicas sostenidas.
Brechas
El contraste entre las recomendaciones internacionales y la legislación argentina es uno de los ejes centrales de la campaña. Según la Ley de Contrato de Trabajo, la licencia por maternidad en Argentina es de sólo tres meses, distribuidos 45 días antes y 45 días después del parto. Esta duración resulta insuficiente frente a la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconseja seis meses de lactancia materna exclusiva. La brecha se amplía aún más en el caso de la licencia por paternidad, que se limita a apenas dos días corridos, la más breve de Sudamérica.
Las condiciones laborales tampoco favorecen la continuidad de la lactancia. Sólo el 8% de las empresas en Argentina dispone de un espacio adecuado (lactario) para la extracción y conservación de leche, y apenas el 28,4% ofrece licencias adicionales como beneficio. Además, la mitad de las mujeres trabaja en la informalidad, donde estos derechos y condiciones suelen estar ausentes.
El entorno laboral y social ejerce una presión significativa sobre quienes amamantan. El 28% de las personas que interrumpieron la lactancia antes de lo recomendado lo hicieron por motivos laborales, y una de cada cinco mujeres percibió que su empleo estaba en riesgo si continuaba amamantando o extrayéndose leche durante la jornada laboral.
Sin tiempo, contención e infraestructura es muy complejo sostener la lactancia.
La campaña #LaHoraDeLaLactancia busca transformar un gesto simbólico en una conversación masiva que, año tras año, impulse acciones concretas. Más allá de resaltar los beneficios de la lactancia, la iniciativa pone el foco en las condiciones materiales y emocionales necesarias para sostenerla, y en la urgencia de que deje de ser una carga individual para convertirse en una responsabilidad compartida.
Recomendaciones de la OMS
La OMS proporciona recomendaciones claras: iniciar la lactancia en la primera hora de vida, mantenerla de forma exclusiva durante los primeros seis meses y continuarla junto con alimentos complementarios hasta los dos años o más, según lo deseen la madre y el bebé. Los beneficios son múltiples: protección contra enfermedades, fortalecimiento del sistema inmunológico, desarrollo de un vínculo afectivo y reducción de la mortalidad infantil. Además, la OMS considera la lactancia materna una inversión fundamental en salud pública, ya que contribuye al bienestar de madres e hijos y a la sostenibilidad ambiental.
La convocatoria de #LaHoraDeLaLactancia trasciende lo individual y propone a informarse más a través de la cuenta de Instagram @lahoradelactancia. “Una hora para que se vea todo lo que no se ve”, postula la iniciativa. La propuesta es clara: la lactancia materna involucra dimensiones laborales, políticas, económicas y culturales, y solo el compromiso colectivo puede transformar la realidad de quienes amamantan.

