Lactancia: especialistas piden informarse desde el embarazo

Informarse sobre lactancia antes del parto mejora el inicio

Madre amamantando a su bebé en una consulta médica

NewsITe

En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se extiende hasta el 7 de agosto, especialistas del Hospital de Clínicas advirtieron que solo 2 de cada 10 personas gestantes se asesoran sobre lactancia antes del parto. La falta de información temprana, señalan, puede complicar el inicio del amamantamiento en los primeros días de vida del bebé.

Desde el servicio de Neonatología del hospital, ubicado en Av. Córdoba 2351, en la Ciudad de Buenos Aires, remarcaron que recibir orientación durante el embarazo permite ganar confianza, derribar mitos y reconocer a tiempo posibles dificultades. Con este objetivo, el Hospital de Clínicas organiza una jornada abierta a la comunidad con charlas, trivias y premios.

– Publicidad –

La actividad se realizará este miércoles, de 10:00 a 12:00, en el Aula 21 del segundo piso. Está destinada a personas gestantes, acompañantes y familias interesadas en conocer más sobre lactancia, sus beneficios y las herramientas prácticas para transitar este proceso con mayor seguridad.

Por qué es clave la consulta prenatal sobre lactancia

La jefa de Neonatología, Dra. Graciela Corral (M.N. 71.346), explicó que la etapa del embarazo es un momento privilegiado para hablar de lactancia: las personas suelen estar más receptivas, con más tiempo para escuchar, preguntar y aprender técnicas adecuadas de agarre y postura. “Contar con información adecuada y de calidad desde el embarazo ayuda a derribar mitos y ganar confianza”, afirmó.

Corral remarcó que la baja tasa de consultas se vincula a la idea de que amamantar es algo totalmente natural e instintivo. Esa creencia hace que las visitas obstétricas se enfoquen casi exclusivamente en la salud física del embarazo y del feto, dejando en segundo plano la preparación para la lactancia, pese a ser una instancia clave del cuidado del recién nacido.

La especialista aclaró que, si bien la lactancia es una práctica espontánea y natural, no es completamente instintiva. Existen técnicas, conocimientos y pequeños ajustes en la postura y en la frecuencia de las tomas que pueden marcar una diferencia entre una experiencia satisfactoria y otra atravesada por dolor, dudas o frustración.

Contactos tempranos, calostro y demanda a libre disposición

  • Contacto piel a piel inmediato: colocar al bebé sobre el pecho apenas nace ayuda a estimular su reflejo de búsqueda y succión, y favorece la liberación de oxitocina, hormona fundamental para el apego y la producción de leche.
  • Importancia del calostro: es la primera leche, de color amarillento y textura espesa. Aunque se produce en poca cantidad, está cargada de nutrientes y defensas. Su composición es ideal para los primeros 2 a 5 días de vida del bebé y contribuye a expulsar el meconio, regular la glucemia y proteger de infecciones.
  • Demanda frecuente: se recomienda ofrecer el pecho cada vez que el bebé lo pida, sin regirse por horarios estrictos. Lo habitual es entre 8 y 12 tomas por día. Además de alimentar, el pecho brinda consuelo y regula la producción de leche según las necesidades del bebé.
  • Hidratación adecuada: la producción de leche se estimula con la succión y el vaciamiento del pecho. La persona que amamanta debería beber entre 2,5 y 3 litros de líquidos diarios. Superar esta cantidad no aumenta la leche. El agua es la mejor opción, pero también pueden incorporarse infusiones, caldos y frutas.
  • Síntomas de alerta: la lactancia no debe doler. Un buen agarre implica que el bebé abra bien la boca y abarque pezón y buena parte de la areola. Si aparecen grietas, dolor intenso o zonas calientes y enrojecidas en el pecho, es necesario consultar.

Señales de alarma y apoyo profesional

Entre las preocupaciones más frecuentes, Corral mencionó el temor a que “la leche no alcance” o que “el bebé se quede con hambre”. En ese sentido, indicó que se debe prestar atención a ciertos signos: si el bebé moja menos de 4 a 6 pañales por día, está excesivamente dormido, cuesta despertarlo para alimentarlo o se duerme apenas empieza a succionar sin vaciar el pecho, es importante buscar ayuda profesional.

Otro motivo de consulta urgente es la aparición de dolor intenso al amamantar, grietas en los pezones o posibles signos de mastitis, como zonas endurecidas, rojas o calientes en la mama. Muchas veces, el origen está en un agarre inadecuado, que impide al bebé extraer la leche en forma eficiente y aumenta el riesgo de inflamación.

“La lactancia es un proceso de aprendizaje mutuo y, como todo proceso, necesita tiempo. Es normal tener dudas, sentir angustia o miedo a no estar alimentando bien al bebé, aun habiendo recibido asesoramiento prenatal”, subrayó la especialista.

Corral insistió en que la motivación y el deseo de amamantar, sumados al acompañamiento de equipos capacitados, son fundamentales para superar las dificultades iniciales. El entorno familiar también cumple un rol clave: ofrecer un espacio tranquilo, ayudar con las tareas del hogar y validar las emociones de la persona que amamanta favorece una lactancia más placentera y sostenida en el tiempo.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -