LA VUELTA DE CONESA AL BÁSQUET LOCAL

El Conesa Football Club volvió a participar oficialmente en el ámbito de la Asociación de San Nicolás luego de 28 años. Sucedió el sábado, en el estadio “La Ribera” del Club de Regatas, en donde los coneseros se presentaron con sus nenas y nenes del Minibásquet, pasando a formar parte ya del calendario local de la actividad.

El sábado el Conesa Football Club volvió a participar oficialmente en el ámbito de la Asociación de Básquetbol de San Nicolás; la que integró activamente en la década del ´80 y a comienzos de los ´90. Su última participación se había dado en 1994, compitiendo en el torneo local de los Cadetes Mayores (en aquella oportunidad jugó bajo la denominación “Automóvil Club B”, debido a que fue la única categoría que presentó). Casi treinta años después, la Academia se hizo presente en el estadio “La Ribera” del Club de Regatas con su Minibásquet, de reciente formación. Son alrededor de sesenta nenas y nenes de entre 4 y 14 años de la localidad -y de pueblos vecinos como Erézcano y Guerrico- los que asisten a los entrenamientos, que se realizan martes y jueves a partir de las 17.15. En base a esta convocatoria, Conesa logró presentar varios equipos para jugar ante sus similares regatenses, en lo que fue una jornada que los chicos difícilmente olvidarán.



Un reconocido entrenador nicoleño, Jorge Acosta, partiendo desde una labor de docente, fue el que pudo llevar a la práctica lo que, anteriormente, por diferentes motivos no se había podido concretar de la mano de Romina Simioni y Fernando Juárez, los “profes” que pasaron por Conesa y dejaron su huella apostando al renacimiento de la disciplina años atrás.

Acosta fue el primer técnico nicoleño en dirigir la Liga Nacional, nada más y nada menos. Lo hizo en 1992. Esa vez Acosta completó el campeonato que había iniciado al mando de Regatas Guillermo Edgardo Vecchio, cuando este dejó el cargo para dirigir al seleccionado argentino. Acosta alcanzó a conducir al Náutico durante catorce partidos, incluyendo los de los play-offs por la permanencia ante Gimnasia de Pergamino, serie que Regatas terminaría ganando por 3 a 1 para evitar el descenso. Posteriormente, Acosta dirigiría a Regatas en el TNA entre 2005 y 2007. Hoy tiene 59 años y ya no ejerce como Profesor de Educación Física. Pero como entrenador se mantiene vigente como siempre, coordinando todo el básquet femenino de Regatas en la actualidad (y conduciendo a la Primera en el Federal, en la Rosarina y en el certamen local). Además es el responsable del área de competencias de la Asociación de Básquetbol de San Nicolás, por lo que reparte sus días entre la cancha y el escritorio.



Aun así no dudó en volver a sus orígenes en la profesión cuando recibió el llamado de un ex jugador suyo, Mauricio Ruffini, actual dirigente de Conesa (lo dirigió en Social de Ramallo, en donde fueron campeones provinciales en 1994 y posteriormente jugaron la vieja Liga B). “Yo estuve en Conesa en 1988 y 1989, es un club tranquilo, al que quiero; y me gustó la idea de intentar rearmar todo el básquet cuando me contaron que había una cantidad interesante de chicos y de chicas a los que les gustaba el deporte. Y en un par de meses que venimos practicando casi logramos duplicar ese número, por eso buscamos incorporar a Conesa al calendario del Mini de la Asociación, lo que finalmente se dio”, relató Acosta, quien en una entrevista que brindó tiempo atrás se definió como un DT “estricto y apasionado”, al que le gustaría ser recordado “por el compromiso que siempre” le puso a las cosas que hizo.

Con una enorme expectativa entre los jugadores y sus familiares –que acompañaron en gran número el sábado- ya Conesa debutó frente a Regatas en el legendario “La Ribera”, escenario que pisaron los históricos del baloncesto nacional como por ejemplo Marcelo Milanesio, “Pichi” Campana, Espil, Montenegro, Uranga, De la Fuente, Romano, el “Lunguito” Rodríguez, entre tantas otras glorias. Y en el que desfilaron los integrantes de la “Generación Dorada” en sus primeros pasos en el profesionalismo (desde Ginóbili y Scola para abajo, todos). Con ese imponente marco y tribunas que llegan hasta el techo, parado detrás de uno de los aros, viendo a su hijo correr detrás de la anaranjada junto a sus amigos como si buscara un tesoro, un padre comentó: “Este es un buen comienzo, pero ahora viene lo más difícil, que es mantenerse, que los chicos conserven el entusiasmo para poder seguir creciendo en el futuro”.

Mientras tanto, muy cerca de allí, una mujer que fuera miembro de subcomisión de básquet de la institución 35 años atrás, hoy abuela, con indisimulable emoción disfrutaba observando hacer a su nieto las mismas cosas que hacían sus hijos en el pasado. En esa escena se puede resumir lo que representó para Conesa que sus colores celeste y blanco volvieran a adornar una cancha de básquet; y justo cuando en este 2022 está cumpliendo un siglo de vida.

Jorge Acosta en Conesa a fines de los 90, dirigiendo a los padres de las chicas y chicos que actualmente juegan.


El último equipo de Conesa, en 1994

El último equipo que Conesa había presentado en la Asociación de Básquetbol de San Nicolás fue uno de la categoría Cadetes Mayores, que compitió en 1994, aunque bajo el nombre de Automóvil Club “B”, y haciendo las veces de local en el gimnasio del Club San Martín. Ese plantel se conformó con jugadores de 15, 16 y 17 años que habían practicado la disciplina años atrás en la institución y que habían dejado de jugar, y con una base de chicos que seguían en actividad y que llegaron a actuar en clubes de la ciudad como Regatas, Belgrano y el propio Automóvil. Sus integrantes fueron Diego Herrera, Juan Manuel Mancuso, Anselmo Zalazar, Diego Moriconi, Fabricio Leide, Hernán Iviglia, César Cara, Juan José Arancegui, Leonardo Mercé, Eugenio Coffey y Darío Cortese. El DT era Enrique “Queto” Urteaga.



Posteriormente, fuera del ámbito oficial, representativos coneseros de Mayores compitieron durante varios veranos en los tradicionales “Acercamientos” organizados por La Emilia.

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