La industria apoya cambios laborales pero exige un giro impositivo
NewsITe
La Unión Industrial Argentina (UIA) respaldó la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, aunque advirtió que la estabilidad económica y la baja de la inflación “por sí solas no alcanzan” para encarar la transformación productiva que el país necesita. El mensaje fue llevado a la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT, que se realiza en Suiza, por el presidente de la entidad, Martín Rappallini.
En su exposición, el dirigente industrial defendió los cambios en la normativa laboral al considerarlos “un punto de inflexión” y “un paso concreto hacia la modernización de las relaciones laborales”. Según explicó, el nuevo marco promueve la contratación, facilita la adecuación de los equipos de trabajo a las nuevas tecnologías y refuerza el sistema de riesgos del trabajo, a la vez que aporta mayor previsibilidad jurídica para quienes deciden invertir y generar empleo.
Rappallini remarcó que la Argentina enfrenta un mercado laboral tensionado: la desocupación ronda el 7,5%, el empleo privado formal lleva más de una década y media estancado y la informalidad se mantiene cerca del 43%. En ese contexto, subrayó que el desafío es construir más empleo formal y de calidad en medio de transformaciones tecnológicas, económicas y geopolíticas de alcance global.
Reclamo por una reforma impositiva y reglas claras
Si bien valoró la estabilización macroeconómica y la desaceleración de la inflación como “un pilar necesario”, el titular de la UIA sostuvo que el proceso de recuperación requiere ir más allá. Planteó la necesidad de avanzar en una reforma impositiva integral que alivie la carga sobre la producción y el trabajo, y que brinde condiciones competitivas similares a las de otros países.
El dirigente reclamó, además, una actualización de los marcos regulatorios que acompañe la incorporación de nuevas tecnologías y favorezca la inversión de largo plazo. En esa agenda incluyó el acceso al crédito productivo, la reducción de brechas digitales entre regiones y sectores, y la capacitación continua tanto de trabajadores como de empresarios para adaptarse a los cambios del mercado laboral.
Diálogo social y consensos de largo plazo
La UIA también insistió en fortalecer el diálogo entre el Gobierno, los sindicatos y el sector empresario. Para Rappallini, el llamado “tripartismo” que promueve la OIT no debe limitarse a una metodología de trabajo, sino convertirse en una herramienta central para construir consensos duraderos en etapas de cambio profundo.
- Impulso a la reforma laboral como herramienta de modernización y generación de empleo formal.
- Exigencia de una reforma impositiva y regulatoria que mejore la competitividad industrial.
- Reclamo de mayor acceso al crédito, cierre de brechas digitales y capacitación permanente.
- Llamado a un diálogo social sostenido entre Estado, empresas y trabajadores.
“La estabilidad económica es condición necesaria, pero no suficiente. Necesitamos un sistema tributario y regulatorio que nos permita competir en igualdad de condiciones y generar empleo de calidad para las próximas generaciones”, fue el mensaje central de la UIA en la Conferencia de la OIT.
Con ese planteo, la principal entidad fabril del país busca influir en la agenda económica del Gobierno y dejar en claro que, para la industria, la combinación de estabilidad, reforma laboral, alivio fiscal y diálogo social será decisiva para un crecimiento sostenido.


