La central fabril advirtió por el impacto en el empleo y la producción

NewsITe
La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó su “gran preocupación” por el cierre definitivo de la planta de neumáticos Fate y vinculó la decisión empresaria con el deterioro general del empleo fabril en el país. Según datos recientes de la entidad, la industria perdió cerca de 65.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años, lo que representa una caída del 5,4% en el personal ocupado.
En un comunicado firmado por su presidente, Martín Rappallini, la UIA lamentó la desaparición de “una empresa de origen nacional con décadas de trayectoria” y destacó que Fate fue históricamente un actor relevante en la generación de empleo, desarrollo tecnológico y encadenamientos productivos locales, tanto en la cadena automotriz como en otros sectores vinculados al transporte y la logística.
La central fabril subrayó que detrás del cierre de una planta industrial no sólo hay trabajadores y trabajadoras afectadas, sino también familias enteras, proveedores, transportistas, pymes asociadas y comunidades que dependen de ese núcleo productivo. Cada establecimiento que se apaga, advirtió la entidad, implica la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y redes productivas que requieren años de inversión para construirse.
Competencia externa y reclamo por condiciones equitativas
La UIA planteó que el caso de Fate no puede leerse como un hecho aislado, sino como parte de un escenario en el que diversos sectores industriales atraviesan una competencia internacional “fuertemente distorsionada”. En particular, señaló a la industria del neumático como uno de los ejemplos más claros de sobrecapacidad global y de prácticas comerciales desleales, con énfasis en productos provenientes de Asia.
En línea con diagnósticos de otras cámaras sectoriales, la entidad recordó que las principales economías del mundo aplican instrumentos de defensa comercial frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas que ponen en riesgo a sus cadenas de valor estratégicas. En ese marco, reclamó que la industria argentina cuente con herramientas semejantes para evitar un retroceso estructural en su base productiva.
“La industria argentina pide igualdad de condiciones para competir”, sostuvo la UIA, y enumeró como factores centrales un esquema impositivo más razonable, acceso al financiamiento, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno. Según la entidad, cuando esas condiciones no están garantizadas, una apertura económica acelerada y sin convergencia competitiva termina destruyendo capacidades instaladas, empleo y conocimiento forjado a lo largo de décadas.
Desafíos para recuperar competitividad y empleo
Al trazar un horizonte de mediano plazo, la UIA reconoció que el sector productivo local enfrenta el desafío de ofrecer a los consumidores precios y calidades comparables a los internacionales. Para alcanzar ese objetivo, consideró imprescindible un esfuerzo compartido entre el sector privado y el Estado.
Entre los ejes señalados por la central fabril figuran la inversión empresarial sostenida, la mejora continua de procesos, la capacitación de los recursos humanos, la modernización del marco laboral y un entorno macroeconómico y regulatorio que acompañe la transformación. El objetivo, remarcaron, es que producir en la Argentina resulte tan competitivo como hacerlo en otros países, sin resignar empleo ni eslabones de la cadena industrial.
- Cierre de Fate como caso testigo del retroceso industrial reciente.
- Pérdida de 65.000 puestos de trabajo fabriles en dos años, según la UIA.
- Advertencias por competencia desleal y sobreoferta internacional de neumáticos.
- Reclamo de reformas impositivas, financieras, logísticas y laborales.
“Cada planta industrial que se apaga implica la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que tardan décadas en construirse”, expresó la UIA en su comunicado.
Mientras se profundiza el debate sobre la política industrial y la apertura comercial, el cierre de Fate se suma a una serie de casos que preocupan al sector fabril. Para la UIA, la definición de una estrategia nacional de desarrollo productivo será clave para frenar la destrucción de empleo y recuperar la competitividad de la industria argentina.

