El bajo nivel histórico del río Danubio redujo la capacidad de generación de las centrales nucleares de Cernavoda y Paks. Rumania construye un dique para desviar agua, mientras Hungría mantiene operativa una única turbina.

Rumania comenzó la construcción de un dique para desviar agua del río Danubio hacia la central nuclear de Cernavoda, mientras Hungría mantiene en funcionamiento la última turbina activa de la central nuclear de Paks. Ambos países buscan sostener la generación eléctrica ante el descenso histórico del caudal del río provocado por la sequía.
Las centrales de Cernavoda, en Rumania, y Paks, en Hungría, utilizan agua del Danubio para sus sistemas de refrigeración. La disminución del nivel del río redujo la producción de ambas instalaciones, incrementó la necesidad de importar electricidad y llevó a las autoridades a pedir a hogares y empresas que reduzcan el consumo energético.
La empresa estatal rumana Nuclearelectrica, que habitualmente produce cerca de una quinta parte de la electricidad que consume el país, detuvo uno de sus dos reactores la semana pasada debido al descenso del caudal del Danubio.
En Hungría, la central de Paks dejó fuera de servicio tres de sus cuatro turbinas y actualmente funciona con poco más del 10% de su capacidad. Las autoridades monitorean de manera permanente el nivel del río para evitar el apagado de la última unidad operativa.
El primer ministro húngaro, Peter Magyar, aseguró que la central estuvo cerca de interrumpir completamente su funcionamiento. “Hacia la 1:30 de la madrugada estábamos a solo unos milímetros de tener que apagar por completo la central nuclear de Paks, pero entonces el descenso del nivel del agua se detuvo y subió 1,5 centímetros por la mañana”, afirmó en una publicación de Facebook antes de trasladarse a la planta, ubicada al sur de Budapest y según afirmó la agencia de noticias Reuters.
Más tarde, desde la central, Magyar señaló en otro video que “alrededor del jueves podría caer una cantidad potencialmente significativa de lluvia en las cuencas hidrográficas austriacas”, aunque aclaró que todavía no existe certeza de que esas precipitaciones alcancen el cauce del Danubio.
Mientras tanto, la agencia estatal rumana de gestión del agua avanza en la construcción de un dique temporal mediante el hundimiento de cuatro barcazas cargadas con rocas en uno de los brazos del río para redirigir un mayor caudal hacia la central de Cernavoda.
Como parte de esas tareas, el lunes la Marina rumana hizo explotar un afloramiento rocoso para facilitar el paso del agua antes de iniciar el hundimiento de las embarcaciones. Las autoridades estiman que el dique estará finalizado entre el miércoles y el jueves.

