La Scaloneta afronta el examen decisivo rumbo al Mundial 2026
NewsITe
Tras el 3-0 frente a Islandia en su último amistoso, la Selección argentina entra definitivamente en la cuenta regresiva hacia el Mundial 2026. Más allá del resultado abultado, el rendimiento del equipo de Lionel Scaloni sigue bajo la lupa, sobre todo por la escasa exigencia de los rivales en la etapa de preparación.
Desde el cierre de las Eliminatorias Sudamericanas, la “Scaloneta” enfrentó a Venezuela, Puerto Rico, Mauritania, Zambia, Honduras e Islandia, un menú muy por debajo del nivel que se encontrará en la Copa del Mundo. El propio Scaloni dejó trascender su malestar con la organización de estos compromisos, al considerar que no ofrecieron el rodaje competitivo ideal para un campeón del mundo.
Los marcadores tampoco fueron tan holgados como sugería la diferencia entre planteles, con la excepción de la goleada ante Puerto Rico. Sin embargo, en el cuerpo técnico entienden que es lógico que los futbolistas dosifiquen esfuerzos y eviten riesgos físicos en partidos amistosos a días de una competencia de máxima exigencia.
Debut ante Argelia y un favoritismo que se mantiene
La hora de la verdad llegará el martes 16, cuando Argentina debute en el Mundial frente a Argelia, selección que encendió las alarmas en Europa tras superar a la siempre exigente Países Bajos. El choque aparece como una primera medida seria para evaluar el verdadero nivel del equipo argentino luego de más de un año sin medirse con una potencia.
Pese a esa falta de pruebas de alto vuelo, la Albiceleste partirá en la consideración general como uno de los tres grandes candidatos al título junto con España y Francia. El peso de la camiseta campeona del mundo, la base consolidada de los últimos torneos y la presencia de Lionel Messi alimentan la ilusión de repetir la hazaña.
Messi, el capitán que sostiene el sueño argentino
En los pocos minutos que disputó ante Islandia, Messi volvió a demostrar su vigencia. Apenas ingresó, modificó el ritmo del equipo y, con una de sus primeras intervenciones, filtró un pase para Lautaro Martínez, que derivó en penal. El propio capitán se hizo cargo de la ejecución y selló el 2-0 parcial, ratificando que sigue siendo determinante a sus casi 39 años.
Todo indica que este será su último Mundial y el entorno de la Selección lo vive como una oportunidad irrepetible para agregar otro capítulo dorado a una carrera extraordinaria. Messi llega rodeado de una generación que lo respeta como líder futbolístico y emocional, y que se alimenta de su experiencia en las grandes citas.
Los jóvenes que empujan y piden lugar
El ciclo de Scaloni se caracterizó por la renovación y, de cara al Mundial 2026, aparecen varios nombres propios que reclaman protagonismo. Uno de ellos es Valentín Barco, mediocampista ofensivo que, con pocas presentaciones en la Mayor, ya dejó su huella con goles y actuaciones convincentes que lo posicionan como opción real para el once inicial.
Thiago Almada es otro de los que se ganó un lugar central en la consideración del cuerpo técnico. Más asentado que en procesos anteriores, se perfila como socio ideal de Messi y del nueve de área, rol que se disputan Lautaro Martínez y Julián Álvarez. Su movilidad entre líneas y capacidad para asociarse ofrecen variantes en ataque.
A la lista se suma Nicolás Paz, de gran temporada en el Como de Italia. El mediocampista mostró personalidad, buena pegada y adaptación a distintos esquemas, al punto de llegar a la Copa del Mundo como uno de los argentinos con mejor presente en Europa. Su aparición refuerza la idea de una Selección que combina experiencia y juventud.
Entre la responsabilidad de defender la corona y la ilusión de un nuevo título, la Selección argentina se prepara para el Mundial 2026 con el desafío de transformar las dudas de la previa en certezas dentro de la cancha.
En los próximos días se sabrá si la serie de amistosos de baja exigencia resultó un paso estratégico para llegar frescos al Mundial o si, por el contrario, dejó al campeón del mundo sin el roce competitivo necesario. Lo único seguro es que la expectativa en torno a la Scaloneta y a Messi vuelve a ser total.


