Adorni deja la Jefatura de Gabinete y abre una disputa en YPF

NewsITe
La inminente renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete del gobierno nacional no solo reconfigura el mapa político dentro de la Casa Rosada, sino que también abre un interrogante central sobre su continuidad en el directorio de YPF, la principal petrolera del país.
La compañía de bandera cuenta con un directorio integrado por 18 ejecutivos, que se reparten en distintas clases según el tipo de representación. Adorni ocupa actualmente el cargo de director titular Clase A, en representación directa del Estado nacional. Ese lugar se consolidó cuando asumió la Jefatura de Gabinete, lo que lo colocó en la primera línea de decisión dentro de la empresa energética.
La duda, ahora, pasa por el movimiento que hará el funcionario una vez que se concrete su salida del gabinete: una opción es que permanezca en YPF como director Clase D, en reemplazo de Guillermo Francos; la otra, que abandone por completo la función pública y quede afuera de la petrolera. Francos, quien fue jefe de ministros hasta noviembre del año pasado, hoy se desempeña justamente como director Clase D, un escalón por debajo de los Clase A.
Si Adorni decidiera mantenerse en el directorio, la silla de Francos quedaría automáticamente vacante, dejando afuera al actual representante de esa clase. En paralelo, el nombre que suena con más fuerza para ocupar la Jefatura de Gabinete es el de Diego “El Colo” Santilli, quien llegó al oficialismo como ministro del Interior tras la salida de Lisandro Catalán y fue ganando peso político en el círculo más cercano al presidente.
Reunión en Olivos y estrategia de recambio en el Gobierno
Según adelantaron fuentes oficiales, esta tarde Javier Milei recibirá a Adorni en la Quinta de Olivos para terminar de sellar su salida y ordenar los tiempos del anuncio. La comunicación oficial se haría antes del inicio del partido que la Selección argentina jugará frente a Jordania por las eliminatorias rumbo al Mundial 2026, en un intento por administrar el impacto político de la noticia.
En los últimos días, la Casa Rosada intentó sin éxito correr el foco de las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito que rodean al jefe de Gabinete. La estrategia de respaldo absoluto que Milei mantuvo desde el inicio de la gestión terminó resentida, y el desgaste interno se hizo cada vez más visible. En ese escenario, el presidente avanzó en la idea de un recambio amplio en áreas clave.
En ese reordenamiento, Santilli se consolidó como figura de confianza de Milei, de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y del asesor Santiago Caputo, el núcleo duro del poder libertario. Su ascenso dentro del esquema oficial lo posiciona hoy como el principal candidato para reemplazar a Adorni, primero como vocero y ahora como jefe de Gabinete.
Impacto en la estructura del Estado y en la conducción de YPF
De confirmarse la designación de Santilli, la Jefatura de Gabinete volvería a concentrar bajo su órbita al Ministerio del Interior, recomponiendo un modelo de organización que el oficialismo había modificado en los primeros meses de gestión. Esto implicaría una coordinación más directa entre la relación con las provincias, la administración diaria del gobierno y la agenda económica y energética.
- YPF mantiene un directorio de 18 miembros con representación estatal y privada.
- Adorni ocupa hoy una silla estratégica como director Clase A en nombre del Estado.
- Francos se desempeña como director Clase D, lugar que podría quedar vacante.
- Diego Santilli aparece como el principal candidato a jefe de Gabinete y a reordenar el vínculo político con YPF.
La definición sobre el futuro de Adorni en YPF será un termómetro del poder interno en el oficialismo y de la influencia directa de la Casa Rosada en la petrolera estatal.
Mientras la atención política se concentra en la renuncia y en el recambio de nombres, el desenlace sobre el lugar que ocupará –o no– Adorni en el directorio de YPF será clave para medir el grado de control que el Gobierno buscará mantener sobre la empresa, en un contexto de tensión económica, necesidad de inversiones y debate abierto sobre el rol del Estado en sectores estratégicos.

