La quiniela vence a la inflación: en las agencias de lotería locales persiste la ilusión de “salvarse”

En San Nicolás, la confluencia entre tradición y deseo de convertirse en millonario no ceden. Distintos referentes del sector abocado al juego de azar señalan que las apuestas cayeron en cuanto al dinero invertido, pero no en la cantidad de jugadas. Además, resaltaron el advenimiento de las generaciones más jóvenes y los sitios de apuestas en Internet.

quiniela
“Cuando alguien me pregunta a qué me dedico, siempre respondo que soy una vendedora de ilusiones”, sostuvo una agente local consultada por EL NORTE.

Si bien las complicaciones económicas afectan el día a día, hay actividades que le hacen frente al constante aumento en los precios y el costo de vida. Una de ellas son los juegos de azar. Estos –alimentados por la ilusión de llevarse una suma millonaria a casa– se instalaron hace decenas de años y persisten en la rutina de los apostadores nicoleños.

En diálogo con EL NORTE, distintos dueños de agencias de lotería radicadas en San Nicolás aseguraron que “en líneas generales, si bien se nota que hay menos plata en la calle, la gente sigue jugando”. No obstante, destacaron que la llegada de nuevas generaciones afecta en cierta medida la cantidad de ventas y advirtieron sobre la tendencia de los sitios de apuestas online.

Cabe destacar que dicha costumbre no es excluyente de la ciudad. Actualmente en la provincia de Buenos Aires pueden observarse un total de 4397 agentes oficiales repartidos en todos los municipios del territorio.

De bandera la ilusión

Aunque el dinero dedicado a esta actividad suele variar según las épocas, la esperanza sostiene este ejercicio a lo largo de los años. “Se nota que hay días con poco movimiento, más tranquilos que otros, pero la gente sigue jugando con esa ilusión o esperanza de salvarse”, firmó una de las comerciantes consultadas por este medio. “La gente sigue viniendo a la agencia, por tradición o por conseguir una ‘salida’ para las ‘cositas extras’ a través del juego”, sumó. Otra de las voces consultadas mostró un mayor optimismo, aunque sin escapar a la realidad: “Puede que hasta haya más gente que juega, pero con menos plata”.

En esa línea, también destacaron la modificación que han sufrido los montos apostados. “Las personas siguen invirtiendo en el juego, pero las apuestas ya no son tan grandes. Son menores los montos, en parte por la falta de plata y también porque hay muchas quinielas durante el día”, detalló. Actualmente, un apostador cuenta con 27 quinielas diarias que se reparten en cinco horarios durante la jornada: “La previa” a las 10:00, “El primero” a las 12:00, la “matutina” a las 15 horas, “vespertina” a las 18 y la “nocturna” a las 21. En cada una de las mencionadas, hay cinco loterías y se suman las dos “Montevideo”.

Sin embargo, los dueños de las agencias todavía se encuentran con grandes boletos, aunque son los que menos abundan. “Tenés el que juega 10, 100 o 500 pesos por jugada o por día, y también los que apuestan diez mil o hasta quince mil”, detallaron. Este tipo de apuestas representan también un beneficio para los comerciantes, dado que su recaudación se basa en las comisiones de las mismas. También se quedan con un porcentaje en caso de que alguno de sus clientes logre llevarse algún premio, ya sea de quiniela o de los “pozos” como pueden ser Loto o Quini 6.

Cambio generacional

Llegar hasta la agencia, escoger entre tantas opciones el número indicado y jugársela, remite a una práctica establecida hace varias décadas. Empero, la aparición de los nuevos grupos etarios genera preocupación en los comercios. “Si bien hay gente joven que juega, en la mayoría de las agencias, los clientes son personas de mayor edad. Ya tienen esa costumbre, destinan esa ‘platita’ para jugar algo”, plasmaron.

“No tenemos muchos clientes jóvenes. No se acostumbran demasiado a la agencia”, afirmaron sobre este particular.

Apuestas online

Entre las nuevas costumbres que muestra la juventud, las nuevas tecnologías y las plataformas web se roban la escena. Ante esto, los juegos de azar no logran abstraerse. En la actualidad, la aparición masiva de sitios de apuestas online –principalmente deportivas– afecta a los tipos de juego tradicionales.

“Poco a poco el juego online se va metiendo en el mercado, y como las nuevas generaciones manejan mucho la tecnología, apuestan de esa manera. Hay jóvenes que juegan en la quiniela, pero no como uno espera”, sostuvieron desde el sector. Por otro lado, la permanencia de los grupos etarios más longevos le hace frente a este advenimiento tecnológico según destacaron los agentes locales.

“Creo que no nos repercute demasiado, debido a que en su mayoría nuestros clientes son adultos mayores. No le dan mucha importancia”, informaron y agregaron: “El que está acostumbrado a la quiniela sigue jugando acá, no los veo orientados al juego online”. También se refirieron a los apostadores que eligen más de un tipo de juego, sin apuntar a lo virtual. “Tengo clientes que me cuentan que van al casino o al bingo, pero lo siguen haciendo de forma presencial”, aseveraron.

Solo efectivo

Otra de las particularidades que marca la actividad de las quinielas en todo el plano provincial refiere a los métodos de pago que se pueden utilizar. No es novedad que cada vez más personas se vuelcan a abonar con tarjetas de crédito o débito, como también a través de billeteras virtuales realizando transferencias desde sus dispositivos móviles, o simplemente escaneando un código QR.

Con este panorama sobre la mesa, la normativa establecida por la red de agencias oficiales bonaerenses que solo permite el cobro de jugadas en efectivo perjudica a los comerciantes del sector. “Algo que no nos beneficia es no poder trabajar con tarjetas de débito o crédito, transferencias y demás. Es una cuestión lógica para que la gente no juegue de manera compulsiva, pero también es una realidad que todo el mundo usa el celular para pagar hoy en día y nos deja un poco por fuera el hecho de trabajar solo con efectivo”, concluyeron.

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