Diputados se prepara para una sesión caliente con el jefe de Gabinete

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La Cámara de Diputados se encamina a una de las sesiones políticas más tensas del año. El próximo 29 de abril, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se presentará en el recinto para brindar un nuevo informe de gestión en medio de fuertes cuestionamientos por su crecimiento patrimonial y por presuntos gastos discrecionales desde su arribo al Gobierno de Javier Milei.
La confirmación de la presencia de Adorni fue realizada por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, quien aseguró que la exposición se realizará en la fecha prevista y hasta se permitió ironizar sobre el clima que se espera en el recinto: en una charla en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, anticipó que la jornada será “picante” e invitó a “comprar pochoclo”.
En paralelo, la oposición terminó de reacomodar su estrategia luego de evaluar la posibilidad de forzar una sesión especial el 22 de abril para debatir proyectos de interpelación a Adorni. La idea perdió fuerza cuando Milei dejó en claro puertas adentro que sostendrá a su jefe de Gabinete, pese al avance de las causas judiciales y las denuncias públicas.
Dirigentes de Unión por la Patria y de otros bloques opositores vienen manteniendo conversaciones para fijar una táctica común que evite lo que describen como una “trampa de polarización extrema” que intentará plantear el oficialismo. Un diputado bonaerense consultado por NA sostuvo que el objetivo es desplegar una “coreografía coordinada”, con intervenciones calibradas, sin caer en cruces personales que puedan desviar la atención del eje central: las acusaciones sobre el patrimonio y el uso de fondos públicos.
Una ofensiva planificada y sin improvisaciones
En los intercambios preliminares, se analizó replicar la conducta adoptada cuando el ministro del Interior, Guillermo Francos, fue interrogado por el caso de la criptomoneda Libra, episodio en el que la oposición buscó sostener un tono institucional y dejar al funcionario frente a sus propias contradicciones. La idea, remarcan, es no responder a chicanas ni agravios, y concentrar las preguntas en hechos, cifras y decisiones administrativas.
Según trascendió, el kirchnerismo podría cederle al interbloque Unidos los primeros tramos del interrogatorio, con el propósito de construir un cerco argumental sobre Adorni que exceda la clásica disputa entre el Gobierno y el peronismo. De confirmarse este esquema, se buscará sumar voces de distintos espacios para mostrar una crítica más amplia al desempeño del jefe de Gabinete.
- Cuestionamientos por presunto enriquecimiento patrimonial no declarado.
- Gastos considerados “obscenos” desde su llegada a la gestión libertaria.
- Acusaciones de utilización política del informe de gestión para polarizar.
- Advertencias sobre un eventual pedido de remoción si avanza un procesamiento judicial.
Un legislador opositor advirtió que Adorni no puede ser “faenado” por un solo diputado, en alusión a la decisión de repartir las intervenciones entre varios referentes y evitar protagonismos individuales. El mensaje interno es claro: “A veces menos es más”, por lo que se busca imponer un código de comportamiento que priorice la solidez de las denuncias por sobre el espectáculo.
“Si a Adorni lo procesan ya tengo redactado el pedido de sesión para removerlo”, adelantó un diputado opositor, que adelantó que el capítulo judicial puede marcar un antes y un después en la continuidad del funcionario.
Con este telón de fondo, el informe del 29 de abril se perfila como un examen político clave para Adorni y, por extensión, para el propio Gobierno nacional. En un contexto económico y social delicado, la oposición intentará que la discusión no se reduzca a una contienda discursiva, sino que se concentre en la rendición de cuentas y en la transparencia de la gestión.

