El organismo señaló que la exclusión histórica en ensayos clínicos y los sesgos en la atención afectan diagnósticos y tratamientos.

La Organización de las Naciones Unidas advirtió que las mujeres viven más años que los hombres, pero en peores condiciones de salud, debido a desigualdades en el sistema médico. El organismo señaló que la exclusión histórica de las mujeres en la investigación científica y en los ensayos clínicos generó un impacto directo en los diagnósticos y tratamientos.
Según indicó la ONU, “hasta 1993” las mujeres “estuvieron en gran medida excluidas de los ensayos clínicos”, lo que derivó en que “muchos tratamientos se desarrollaron basándose en la biología masculina”. Esta situación forma parte de lo que el organismo definió como “verdades incómodas” en relación con el trato desigual hacia las mujeres en el ámbito de la salud.
En ese sentido, los datos muestran que las mujeres tienen menos probabilidades de ser tomadas en serio, diagnosticadas correctamente o tratadas de forma adecuada. Esto se traduce en diagnósticos erróneos, prejuicios médicos arraigados y deficiencias estructurales que afectan su salud, seguridad y calidad de vida.
El informe también expone que las mujeres tienen más probabilidades de que se desestime su dolor, se malinterpreten sus síntomas y se les diagnostiquen enfermedades en etapas más avanzadas. De acuerdo con la agencia de igualdad de género ONU Mujeres, esta situación refleja un sistema médico diseñado históricamente sin tener en cuenta a las mujeres.
A pesar de este escenario, el organismo destacó avances en distintos indicadores sanitarios a nivel global. Entre 2000 y 2023, la mortalidad materna se redujo un 40%, al pasar de 328 a 197 muertes por cada 100.000 nacidos vivos. Además, la tasa de fecundidad adolescente descendió de 66,3 a 38,3 nacimientos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años entre 2000 y 2024.
Otros indicadores también mostraron mejoras. La asistencia cualificada en el parto aumentó del 60,9% al 86,6%, mientras que el uso de métodos modernos de planificación familiar creció del 73,7% al 77,1%. Sin embargo, en los países menos desarrollados, los nacimientos de adolescentes aumentaron de 4,7 millones en 2000 a 5,6 millones en 2024.
En relación con la calidad de vida, el informe remarcó que las mujeres pasan más años con problemas de salud. En 2021, registraron un promedio de 10,9 años con mala salud, frente a los ocho años en los hombres. Entre las afecciones más frecuentes se encuentran trastornos musculoesqueléticos, enfermedades ginecológicas, migrañas y depresión.
El organismo también advirtió que las mujeres son más propensas a sufrir reacciones adversas a los medicamentos, en parte por la falta de estudios específicos. En esa línea, señaló la necesidad de incorporar variables de sexo y género en las investigaciones médicas.
Además, muchas enfermedades que afectan a las mujeres reciben menor atención y financiamiento, lo que retrasa su diagnóstico y tratamiento. Como ejemplo, la ONU indicó que la endometriosis afecta a una de cada 10 mujeres y niñas en el mundo, lo que representa unos 190 millones de casos, y su detección puede demorar entre cuatro y 12 años.
El informe también remarcó que las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte entre las mujeres, aunque los síntomas más difundidos se basan en patrones masculinos. Frente a este escenario, la ONU planteó la necesidad de avanzar hacia sistemas de salud que reflejen la realidad de las mujeres y reduzcan las desigualdades existentes.

