La industria metalúrgica vuelve a retroceder en todo el país

La actividad metalúrgica volvió a encender luces de alarma en junio: el sector registró una caída interanual del 4,6% y acumuló, en el primer semestre de 2026, un retroceso del 5,7% respecto de igual período del año anterior. Los datos surgen de un relevamiento de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), procesado por la Agencia Noticias Argentinas.
En la comparación contra mayo, el informe muestra una baja adicional del 0,3%, lo que confirma la continuidad de la tendencia recesiva en una de las ramas clave de la industria. El uso de la capacidad instalada se ubicó en apenas 40,8%, es decir, más de cinco puntos por debajo del nivel alcanzado en junio del año pasado.
Traducido en términos cotidianos, el sector trabaja hoy con seis de cada diez máquinas paradas, un dato que grafica con crudeza el freno productivo. La menor utilización de las plantas impacta de lleno en el empleo, la inversión y la generación de divisas, ya que buena parte de los bienes producidos se integran a cadenas de exportación o sustitución de importaciones.
Los rubros más afectados y la única rama que crece
El reporte de ADIMRA detalla que las principales caídas interanuales se dieron en:
- Fundición: derrumbe del 9,4% respecto de junio de 2025.
- Otros productos de metal: retroceso del 9,0% en la misma comparación.
- Bienes de capital: baja del 5,9%, un dato sensible porque refleja la menor compra de maquinaria y equipos.
En contraste con este panorama generalizado de contracción, el único segmento que mostró números positivos fue el de Maquinaria Agrícola, con una expansión del 3,6% interanual. Especialistas del sector señalan que la demanda vinculada al campo y a la renovación de equipos agrícolas viene amortiguando, en parte, la caída más profunda que podría haberse observado en la industria metalúrgica.
Capacidad ociosa, empleo y mapa geográfico de la caída
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que la nueva variación mensual “refleja que la recuperación de la actividad continúa en un terreno de clara incertidumbre, evidenciado en el uso de la capacidad instalada que continúa en niveles reducidos para el sector”. Según el directivo, la baja demanda en los distintos segmentos metalúrgicos es el principal factor que explica la contracción.
“Resulta imprescindible promover herramientas que apuntalen la inversión y la producción para poder sostener el empleo a lo largo de toda la cadena industrial”, remarcó Del Re.
El impacto se observa en todo el mapa metalúrgico nacional. Córdoba encabezó en junio las caídas provinciales, con un retroceso del 5,7%, seguida de Buenos Aires (5,6%), Entre Ríos (4,5%), Mendoza (3,2%) y Santa Fe (1,2%). En paralelo, el empleo del sector mostró una contracción del 2,3% en términos interanuales y del 0,2% frente a mayo, lo que refleja la dificultad de las empresas para sostener sus planteles de personal.
Otros rubros como Equipamiento Médico (-4,8%), Aparatos Eléctricos (-3,1%) y Autopartes (-2,8%) también profundizaron su retroceso en los niveles de fabricación. Para los próximos tres meses, seis de cada diez compañías consultadas no esperan una mejora en su producción, lo que refuerza el diagnóstico de incertidumbre. En este contexto, la industria metalúrgica insiste en la necesidad de políticas activas que impulsen la inversión, el financiamiento productivo y la demanda interna para recomponer la actividad.

