La ‘mano de Dios’ con las Malvinas de fondo: el partido que selló un clásico mundial

Argentina e Inglaterra se enfrentarán otra vez, 40 años después del épico juego en México 1986.

Diego Maradona estrecha la mano de Peter Shilton antes del juego entre Argentina e Inglaterra el 22 de junio de 1986 en MéxicoDavid Cannon / Allsport / Gettyimages.ru

Cuarenta años después el partido no se olvida, tampoco el contexto. Este miércoles Inglaterra y Argentina jugarán una semifinal vibrante en el Mundial de Fútbol que evoca el mítico juego de cuartos de final en México 86.

Un partido que se volvió eterno, por lo que se vivió y por lo que pasó antes. Tan solo cuatro años después de la guerra de las Malvinas (1982), ingleses y argentinos legaron el partido más recordado de la toda la Copa.

“El partido con Inglaterra nos marcó. Siempre pensábamos en Malvinas. Yo no mezclo la política con el deporte, pero quería dar más que en otros partidos. Para nosotros era especial”, declaró Diego Armando Maradona.

En el Estadio Azteca, en Ciudad de México, Maradona hizo de lo especial algo único e irrepetible. Primero al minuto 52 con la ‘mano de Dios’, un gol que con el VAR es inviable que se convierta en la actualidad y, luego al 55′, con el ‘gol del siglo’, la mayor pincelada individual en la historia de los Mundiales.

A pesar de que Inglaterra logró descontar al 81′ con un gol de cabeza de Gary Lineker, el pase de la Argentina, encabezada por su capitán y número 10 de la selección, se alcanzó. A la postre, serían campeones contra Alemania.

Luego del encuentro, en el que Maradona acuñó su primer gol como ‘la mano de Dios’, la leyenda aludió al rival: “Fue una sensación increíble, como una especie de venganza simbólica contra los ingleses”.

“Todo el mundo quería ganar ese partido, por la gente, por las madres que perdieron sus hijos en Malvinas”, afirmó Maradona años después en un programa televisivo. “Ellos vinieron a jugarse la vida, pero nosotros nos jugábamos dos y les dimos a la gente la alegría que se merecían”, añadió.

Cada pelota dividida, cada choque, era otra oportunidad de resarcimiento nacional. “Hicimos algo histórico para el pueblo argentino. Hoy lo podemos ver desde un lugar más distante, pero en ese momento estaba fresco, de las Malvinas a ese partido se vivió de otra manera. Yo tenía claro que era una lucha interna”, dijo.

El récord en Mundiales favorece levemente a Inglaterra y a nivel total, incluyendo amistosos, los europeos doblan en victorias (seis contra tres), pero ‘El Partido’ —como lo llaman en diversas obras— fue de la Argentina.

El miércoles, en el Estadio Atlanta, la efusiva hinchada argentina alentará a su selección y lo hará con un cántico que ya ha resonado antes en el Mundial, pero que esta vez cobrará más fuerza. “Por Malvinas. X el Diego. Por la última de Leo. Argentina quiero verte bicampeón”.

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