El procedimiento se realizó este mediodía en el local “Wachitas”, en la ciudad de Córdoba. La fiscalía busca reunir nuevas pruebas mientras cuatro personas permanecen detenidas por la causa.

La Justicia allanó este mediodía el bar “Wachitas”, ubicado en la ciudad de Córdoba, en el marco de la investigación por el femicidio de Agostina Vega. En ese establecimiento trabajaba Soledad Andreani, una de las imputadas en la causa como presunta encubridora.
El procedimiento fue solicitado por la Fiscalía de 1° Turno y contó con la participación de efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), que inspeccionaron tanto el local como los pisos superiores del edificio.
Durante el operativo, los investigadores ingresaron con una computadora para cargar y analizar información que pudiera resultar de interés para la causa, informó El Doce. El despliegue, realizado en pleno mediodía, despertó la atención de vecinos y comerciantes de la zona.
Hasta el momento, la fiscalía no informó si el allanamiento arrojó resultados positivos.
En paralelo, Claudio Barrelier, principal acusado por el femicidio de la adolescente, y Osvaldo Fassetta, su amigo y presunto encubridor, fueron trasladados durante la madrugada, bajo estricta reserva, al penal de Cruz del Eje.
“A las 3 de la mañana, en el más absoluto de los silencios y sin decirle nada a nadie, los llevaron a Cruz del Eje”, indicó Eduardo Medina Allende, abogado de Fassetta, en diálogo con Noticiero Doce.
El letrado también señaló que ambos quedaron alojados en una celda de máxima seguridad y serán monitoreados las 24 horas. “No se pueden comunicar entre ellos, están completamente aislados”, agregó Medina Allende.
Hasta el momento, la causa tiene cuatro personas detenidas. Tres de ellas —Barrelier, Fassetta y Andreani— permanecen con prisión preventiva mientras avanza la investigación.
En los últimos días también fue detenida Marianela Palmero, pareja de Barrelier, quien vivía en la vivienda donde ocurrió el crimen de Vega. La fiscalía, a cargo de Raúl Garzón, la imputó por “encubrimiento doblemente agravado por el hecho precedente y por mediar violencia de género”.

