En el inicio del juicio político que podría destituirla, la magistrada reconoció haber cometido “un error” al permitir la filmación del documental “Justicia Divina”, que derivó en la nulidad del proceso por la muerte de Diego Armando Maradona.

La jueza Julieta Makintach abrió su declaración ante el jury que se desarrolla en el Senado bonaerense con una frase cargada de autocrítica: “Estoy arrepentida, pido disculpas”.
Con esas palabras inició un descargo que combinó explicaciones, críticas al trato recibido y un reconocimiento sobre el impacto de su participación en el documental “Justicia Divina”, cuya difusión derivó en la nulidad del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona.
El proceso, que podría concluir con su destitución e incluso su inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos, comenzó en una sala especialmente acondicionada en el edificio Anexo del Senado, en La Plata.
Allí, Makintach —suspendida desde marzo por decisión de la Suprema Corte bonaerense— admitió que nunca midió las consecuencias de su aparición en la serie audiovisual que generó el escándalo. “Fue una piedra con la que me tropecé sin dimensionar las consecuencias”, aseguró frente a los integrantes del jurado.
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La magistrada interrumpió el trámite inicial para pedir la palabra y ofrecer su versión. “Pido declarar porque se dijeron muchas mentiras… Quiero decir mi verdad”, expresó, visiblemente conmovida.
Afirmó haber sufrido “un escarnio mediático” y remarcó que su participación en el proyecto —del que dijo que la idea fue de “una amiga”— no tuvo fines personales de exposición pública. “Jamás imaginé que mi imparcialidad como jueza iba a estar en juego. No quería fama, no quería nada de eso. Pido disculpas a la familia de las víctimas, pido disculpas por la mala imagen que dejó esto para la Justicia”, señaló.
El jury está conformado por cinco legisladores y cinco abogados conjueces, quienes deberán decidir si su conducta fue incompatible con la función judicial. La jueza Hilda Kogan, presidenta de la Suprema Corte provincial, encabeza el debate.
Las acusaciones son sostenidas por la fiscal general de Necochea, Analía Duarte, en representación de la Procuración, y buscan demostrar que Makintach violó las normas de conducta al permitir el ingreso de cámaras sin autorización durante un juicio en curso.
Entre los testigos convocados, el fiscal Patricio Ferrari —quien intervino en el juicio suspendido por la muerte de Maradona— afirmó que Makintach “se negaba a identificar” a los miembros del equipo de filmación que registraban imágenes dentro del tribunal. También recordó que, en un primer momento, la magistrada negó ser la mujer que aparecía en las grabaciones.
Mientras tanto, la defensa de Makintach denunció que no están dadas “las condiciones mínimas de legalidad y ecuanimidad” para avanzar en el juicio político, aunque el planteo fue rechazado por el tribunal.

