La jefa de Pediatría del GO San Nicolás advierte sobre el bajo índice de vacunación contra la coqueluche

La doctora Alejandra Dribin informó que los casos confirmados en 2025 triplican los del año anterior y advirtió que “los cuadros más graves se registran en bebés pequeños, especialmente en prematuros y en no vacunados”. A nivel nacional, ya se notificaron 3.441 casos sospechosos, de los cuales 333 fueron confirmados y 288 verificados por laboratorio, con cuatro fallecimientos en niños pequeños.

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En Argentina, los casos de coqueluche —también conocida como tos convulsa— registran un aumento sostenido durante este año. Según el comunicado más reciente de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), ya se notificaron 3441 casos sospechosos, de los cuales 333 fueron confirmados y 288 verificados por laboratorio, con cuatro fallecimientos en niños pequeños. La entidad advirtió que los contagios triplican los reportados en 2024 y que el escenario exige reforzar la vacunación y la detección temprana de la enfermedad.

Una infección respiratoria de alta contagiosidad

La coqueluche es una infección respiratoria que provoca una tos intensa y prolongada, capaz de extenderse durante varias semanas. Aunque puede presentarse en cualquier edad, resulta especialmente peligrosa en lactantes, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas, ya que puede derivar en complicaciones como neumonía, convulsiones o episodios de apnea.

“Es una infección respiratoria causada por una bacteria que se llama Bordetella pertussis, que se caracteriza por una tos intensa persistente que puede durar varias semanas. Es altamente contagiosa y afecta a todos los grupos de edad, pero es especialmente grave en niños pequeños, lactantes y en personas con enfermedades crónicas porque puede ocasionar complicaciones graves”, explicó a EL NORTE la doctora Alejandra Dribin, jefa de Pediatría del Grupo Oroño San Nicolás.

Síntomas y evolución de la enfermedad

Según el documento de la SAP y la especialista, la coqueluche suele comenzar con síntomas leves de vías respiratorias superiores —como si fuera un resfrío— para luego evolucionar a una tos intensa, en accesos, acompañada de una inspiración forzada característica (reprise inspiratorio) y, en muchos casos, vómitos posteriores.

Dribin agregó: “En los bebés chiquitos puede causar apnea, que es cuando dejan de respirar un ratito, y cianosis, que es la coloración azul alrededor de los labios. Es importante recordar que muchas veces esta infección cursa sin fiebre, por eso siempre alertamos no esperar la fiebre ante un lactante con tos y hacer la consulta oportuna al pediatra”.

La SAP subraya que los casos más severos afectan principalmente a bebés menores de seis meses, en especial a los prematuros o no vacunados. En la misma línea, la jefa de Pediatría advirtió que “los cuadros más graves se registran en bebés pequeños, especialmente en prematuros y en no vacunados”, y agregó que también se observan en hijos de madres que no recibieron la vacuna durante el embarazo. Al respecto, Dribin explicó: “Es importante porque esto es lo que le da la inmunización pasiva al bebito hasta los dos meses, cuando puede recibir la vacuna”.

La vacunación, herramienta clave para prevenir complicaciones

Tanto la SAP como los especialistas coinciden en que la vacunación es la medida más eficaz para prevenir formas graves y muertes por coqueluche. En 2024, la cobertura del primer refuerzo (15-18 meses) fue de apenas 68 %, un porcentaje por debajo del nivel recomendado (≥95 %).

“El aumento de casos se atribuye principalmente a la baja cobertura que tenemos actualmente en vacunación. Venimos observando tasas muy bajas en los últimos años. Por eso los pediatras hacemos tanto hincapié en tener el calendario al día”, señaló Dribin.

La vacuna está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación y se aplica a los 2, 4 y 6 meses (vacuna quíntuple o pentavalente), con refuerzos a los 15-18 meses, 5 años y 11 años. En embarazadas, se indica una dosis de triple bacteriana acelular a partir de la semana 20 de cada embarazo, lo que permite transmitir inmunidad pasiva al recién nacido.

Prevención y recomendaciones a la comunidad

Desde el Comité de Epidemiología de la SAP recomiendan a los equipos de salud mantener una alta sospecha diagnóstica ante cuadros de tos persistente, notificar los casos al sistema de vigilancia y verificar el esquema de vacunación en cada consulta. Dribin también subrayó la importancia de la atención médica temprana: “Recomendamos la consulta oportuna al pediatra ante cualquier lactante o niño con tos, no automedicar y acudir siempre al médico para que evalúe el tratamiento correspondiente”.

Además, recordó que en San Nicolás, la vacunación está disponible en los vacunatorios de la Asistencia Pública, el Hospital San Felipe, el Hospital Zona Norte y el Grupo Oroño, donde los vecinos pueden actualizar sus esquemas de inmunización.

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