El jefe de Gobierno porteño busca sumar a su equipo de campaña a un dirigente muy cercano a María Eugenia Vidal, quien hasta ahora se había mantenido neutral. El nombre en cuestión es el de Federico Salvai, exministro de Gobierno de Buenos Aires durante la gestión de la exgobernadora.

En las próximas tres semanas antes del cierre de listas se acelerarán las definiciones políticas y, con ellas, crecerán las tensiones en los distintos frentes electorales. Solucionada la interna porteña, pero todavía desatada la de Buenos Aires, un nuevo movimiento podría recalentar la pelea en el PRO a nivel nacional: María Eugenia Vidal, que hasta ahora se mantuvo neutral, negocia la posibilidad de un acuerdo con Horacio Rodríguez Larreta. En el espacio de Patricia Bullrich le bajan el precio al efecto que podría tener y desafían: “Si ganamos, será un triunfo doble”.
Hay un nombre clave en el centro de las conversaciones entre el jefe de Gobierno y la exgobernadora: Federico Salvai. Se trata del exministro de Gobierno de Buenos Aires durante la gestión de Vidal, luego su jefe de Gabinete, y uno de sus dirigentes más cercanos al día de hoy. En Uspallata quieren sumar a Salvai al equipo de Larreta en rol de armador de campaña (aunque no a priori como jefe de campaña).
La oferta existió, confirmaron fuentes del vidalismo y de la Ciudad de Buenos Aires, pero todavía no hay definición. El exfuncionario bonaerense estaría dispuesto a trabajar en el armado larretista, pero supeditará cualquier decisión a que primero exista un acuerdo entre Vidal y Larreta.
De acuerdo a lo que dejan trascender en su entorno, Vidal no pensaría en candidaturas por dos razones: aún le quedan 2 años y medio de mandato como diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires, y en todo caso tiene deseos de regresar a un puesto Ejecutivo, tal vez sumarse a un eventual gabinete de un nuevo gobierno de Juntos por el Cambio si gana Larreta.
Neutralidad
Un mes atrás, cuando anunció que no iría por la presidencia, Vidal decidió mantener una posición de “neutralidad” y no respaldar a ninguno de los presidenciables del PRO que seguían en carrera. De hecho, en las 24 horas siguientes se sacó una foto con Bullrich y otra con Larreta. Mauricio Macri ya se había bajado. Luego actuó como anfitriona, en su departamento en Recoleta, de la última cumbre del PRO para bajar tensiones.
En las semanas siguientes, quedó a la espera de que la exministra de Seguridad eligiera a Cristian Ritondo -uno de los principales dirigentes de Vidal en Buenos Aires- como su candidato a gobernador bonaerense. Finalmente, Bullrich se terminó inclinando por Néstor Grindetti. Según indicaron en los tres sectores del PRO, incluido en el de la exmandataria provincial, Vidal sigue molesta con esa decisión.
La exgobernadora quedó hace tiempo en una posición en la que, considerando el nive de fricciones en el PRO, es difícil mantener el equilibrio: fue en los últimos dos años una de las dirigentes más leales a Mauricio Macri, que le habría recomendado -según algunas fuentes- que jugara con Bullrich, pero ideológicamente y por afinidad personal siempre fue más cercana a Larreta.
La pregunta es qué podría sumar, de confirmarse, un apoyo expreso de Vidal a la candidatura de Larreta. En principio, Cristian Ritondo -que también salió herido luego de perder en manos de Grindetti la candidatura a gobernador- tendría intenciones de avanzar igualmente en un acuerdo con Bullrich para la provincia de Buenos Aires, independientemente de lo que defina su jefa política a nivel nacional.
“De entrada te suma mucho volumen político María Eugenia. Fue vicejefa de Gobierno de la Ciudad, fue gobernadora de la provincia más grande del país y es diputada nacional. Pero sobre todo se conocen hace treinta años, no es menor el tema de la confianza”, interpretan en el Gobierno porteño.
“Vidal no aporta estructura, hoy en día tampoco aporta simbólicamente. Ella dijo que iba a ser neutral, si pasa no estaría cumpliendo su palabra. Pero si fuera el caso, y si Patricia gana agosto, le habrá ganado a dos líderes del PRO, y será más contundente para la definición de liderazgos”, retrucaba un armador bullrichista.
Aunque no había hasta este jueves una fecha precisa, la semana que viene podría concretarse un encuentro entre Larreta, Vidal y Salvai. Mientras tanto, aunque ya sin candidatura presidencial y por lo menos por ahora sin acuerdo con otro presidenciable, la exgobernadora sigue de “campaña”.
En las últimas horas, estuvo en Tucumán acompañando a los candidatos de JxC, Roberto Sánchez y Germán Alfaro, que competirán por la gobernación el domingo 11 de junio. La semana que viene retomaría las recorridas por la provincia de Buenos Aires.

