El último informe del Indec sobre uso de capacidad instalada encendió las alarmas en el cordón industrial: se desplomó al 38,7%, lo que implica que más del 60% de las máquinas del sector están paradas. El impacto directo es sobre las Pymes locales y la pérdida de puestos de trabajo genuinos en San Nicolás y la región, fuertemente ligada al corazón metalúrgico y siderúrgico del país.

De la redacción EL NORTE
[email protected]
La industria manufacturera argentina transita un escenario de profunda disparidad productiva, donde las ramas vinculadas a la energía sostienen los promedios generales, mientras que los sectores dependientes del consumo interno y la inversión sufren un marcado retroceso. El golpe más severo se lo lleva la industria metalmecánica (excluida la automotriz), cuya utilización de la capacidad instalada se desplomó al 38,7%.
Esta alarmante radiografía, extraída del último informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), confirma que el bloque opera con una capacidad ociosa del 61,3% a nivel nacional. La cifra contrasta fuertemente con el promedio general de la industria, que se ubicó en el 58,4%, y expone la delicada situación de una matriz económica como la de San Nicolás, fuertemente ligada al corazón metalúrgico y siderúrgico del país.
El derrotero del sector metalmecánico no es un fenómeno aislado de los últimos meses, sino la consolidación de una tendencia contractiva que se profundizó a lo largo de los dos últimos años, si tenemos en cuenta que en Mayo de 2026 el uso de la capacidad instalada en la industria metalmecánica era del 52%, y en el mismo mes de 2025 ya caía a 46%.
El retroceso actual encuentra su explicación fundamental en el freno de dos de los principales motores de demanda para los talleres y fabricantes metalúrgicos:
– Maquinaria agropecuaria: Registró un desplome interanual en su nivel de fabricación del 29,6%.
– Aparatos de uso doméstico: La producción de electrodomésticos y línea blanca sufrió una contracción del 34,1% en la misma comparación.
A diferencia del bloque de industrias metálicas básicas (como las grandes acerías), que logran sostener niveles del 75,4% impulsadas por la exportación y el mercado energético, la metalmecánica de transformación —compuesta mayoritariamente por Pymes— acusa el impacto directo de la recesión y el freno total de la inversión productiva local.

