La producción cayó casi 20% mensual y las ventas mayoristas retrocedieron 21%, aunque el acumulado del año muestra estabilidad en fabricación y un crecimiento de 47,9% en entregas a concesionarios.

La industria automotriz argentina cerró noviembre con un marcado retroceso en producción y ventas, pero mantuvo un desempeño anual estable que sostiene el pulso del sector. Según el informe de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), las terminales trabajaron con menos días hábiles, ajustaron planes industriales y enfrentaron un reacomodamiento del mercado que impactó de lleno en los resultados mensuales.
Con 18 días hábiles —cuatro menos que en octubre—, las terminales fabricaron 37.961 vehículos, lo que representó una baja del 19,6% respecto del mes anterior y una caída del 29,3% frente a noviembre de 2024. Aun así, el sector sostuvo su nivel anual: entre enero y noviembre se produjeron 464.408 unidades, apenas 0,9% por debajo del mismo período del año pasado.
En materia de comercio exterior, las terminales exportaron 31.248 vehículos, una cifra que marcó un aumento del 5,5% frente a octubre, aunque reflejó un descenso del 3,1% interanual.
El acumulado entre enero y noviembre mostró una tendencia más compleja: con 260.681 unidades enviadas al exterior, las exportaciones retrocedieron 9,5% respecto del año anterior.
Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA, advirtió que “el frente externo sigue siendo un desafío estratégico”, y remarcó la necesidad de avanzar en una reducción de la carga fiscal para sostener la competitividad del modelo exportador.
Ventas mayoristas y comportamiento del mercado interno
El canal mayorista también sintió el impacto del mes: se comercializaron 35.249 unidades, lo que implicó una baja del 21,3% en comparación con octubre y un retroceso del 12,1% interanual.
Sin embargo, el balance anual exhibió el crecimiento más contundente del informe. Con 535.270 vehículos entregados a concesionarios entre enero y noviembre, las ventas mayoristas avanzaron 47,9% frente a 2024, impulsadas por la recomposición de la oferta, estrategias comerciales más agresivas y mejores herramientas de financiamiento.
El sector automotor registró en noviembre un movimiento dispar: producción y ventas bajaron con fuerza, las exportaciones continuaron sin consolidarse y el mercado mayorista se mantuvo como principal motor de recuperación.
En medio de un reordenamiento industrial y tensiones externas que condicionan las proyecciones, la industria automotriz argentina se encamina al cierre de 2025 con señales de resistencia y desafíos pendientes para el próximo año.

