Un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que la incertidumbre económica se mantuvo en niveles elevados durante mayo. Aunque las preocupaciones vinculadas a la situación económica perdieron peso respecto de años anteriores, la política y el empleo pasaron a encabezar las inquietudes de la población.

La incertidumbre económica continúa siendo una de las principales preocupaciones de los argentinos. Según el Índice de Incertidumbre Económica elaborado por el Centro de Analítica Económica y Empresarial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA), durante mayo el indicador se ubicó en 55 puntos, consolidando la tendencia alcista observada en los últimos meses luego de haber descendido por debajo de los 50 puntos en enero.
El estudio mide la frecuencia de palabras asociadas a la incertidumbre dentro de conversaciones económicas en canales argentinos de YouTube. De acuerdo con la metodología utilizada por la casa de estudios, el resultado refleja que persisten dudas sobre la evolución de la economía y las condiciones futuras del país, pese a algunos avances registrados en comparación con períodos recientes.
Los investigadores señalaron que el dato de mayo muestra al mismo tiempo progresos y dificultades. Si bien el índice se encuentra tres puntos por debajo del promedio registrado durante la presidencia de Javier Milei y cinco puntos por debajo del promedio observado durante la gestión de Alberto Fernández, continúa por encima de los valores relevados durante los gobiernos de Mauricio Macri y del segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner.
La política encabeza las preocupaciones
Uno de los cambios más relevantes detectados por la UCA tiene que ver con la composición de las inquietudes que explican la incertidumbre económica. En mayo, la política se convirtió en el tema más mencionado y concentró el 30% de las referencias, una proporción similar a la observada durante períodos electorales recientes.
Según consignó Infobae al analizar el informe, el resultado refleja el impacto que tienen los debates públicos, las discusiones internas y los acontecimientos vinculados al escenario político nacional sobre las expectativas de la población. Esa tendencia también fue destacada por Nuevo Diario Web al repasar los principales resultados del relevamiento.
El trabajo aparece como la segunda preocupación más importante. La categoría vinculada al empleo alcanzó el 22% de las menciones y mostró un crecimiento sostenido durante los últimos meses. El informe relaciona este comportamiento con las transformaciones que atraviesa el mercado laboral y con la evolución de los puestos de trabajo registrados tanto en el sector público como en distintas actividades privadas.
Por su parte, la inestabilidad económica quedó relegada al tercer lugar con el 21% de las menciones. La UCA destacó que esta categoría se encuentra lejos del pico de 32% registrado en enero de 2024, al inicio de la actual gestión nacional, lo que evidencia un cambio en el origen de las preocupaciones sociales.
El impacto sobre la actividad económica
Más allá de los cambios en las preocupaciones predominantes, el informe advierte que los elevados niveles de incertidumbre continúan influyendo sobre la economía real. Los especialistas sostienen que este fenómeno afecta las decisiones de consumo de las familias, las inversiones empresariales y las condiciones de los mercados financieros.
La UCA remarcó que un aumento de la incertidumbre suele desalentar inversiones de largo plazo, incrementar la percepción de riesgo y encarecer el financiamiento. Además, puede afectar la contratación de personal y ralentizar el crecimiento económico, especialmente en sectores que requieren previsibilidad para expandirse.
De acuerdo con el análisis difundido y replicado por Nuevo Diario, el escenario actual muestra que las preocupaciones políticas, laborales y económicas continúan combinándose como uno de los principales desafíos para la sociedad argentina. Aunque algunos indicadores reflejan mejoras respecto de años anteriores, la percepción general sigue marcada por las dificultades para anticipar cómo evolucionarán las condiciones económicas y sociales en el corto y mediano plazo.

