La ofensiva estadounidense alcanzó instalaciones militares e infraestructura estratégica, mientras que Teherán atacó objetivos civiles en Kuwait por segundo día consecutivo.

La guerra en Medio Oriente volvió a escalar este sábado tras un nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán. En ese contexto, el líder supremo iraní, el ayatollah Mojtaba Jamenei, advirtió que su país está dispuesto a darle a Washington una “lección inolvidable”.
Las declaraciones se conocieron después de una nueva ofensiva estadounidense sobre territorio iraní y en medio de la preocupación internacional por la expansión del conflicto en la región.
En un mensaje difundido por la televisión estatal iraní, Jamenei acusó a Estados Unidos de buscar “incitar a la guerra” y aseguró que Irán y el denominado “frente de la resistencia” responderán.
“Ahora que el enemigo busca incitar a la guerra (…), debe saber que la querida nación iraní y el frente de la resistencia tienen lecciones inolvidables que ofrecerle”, expresó el líder religioso.
Jamenei también cuestionó el acuerdo alcanzado entre ambos países el pasado 17 de junio para frenar las hostilidades. El ayatollah afirmó que los nuevos ataques demostraron que “la firma del presidente estadounidense no vale nada”.
Además, sostuvo que la reanudación de los bombardeos constituye una nueva violación del entendimiento que habían alcanzado Washington y Teherán.
Estados Unidos atacó instalaciones militares en Irán
Las declaraciones del líder supremo iraní se conocieron horas después de que Estados Unidos confirmara una nueva serie de ataques sobre territorio iraní.
El ejército norteamericano informó que durante la noche bombardeó instalaciones de vigilancia, infraestructura logística militar, depósitos subterráneos de armamento y objetivos vinculados con operaciones marítimas. Las autoridades estadounidenses no mencionaron blancos civiles.
Irán, por su parte, denunció nuevos bombardeos sobre distintas zonas de su territorio. La ministra de Carreteras y Desarrollo Urbano, Farzaneh Sadegh, acusó al “enemigo” de atacar rutas estratégicas y vías de comunicación.
En la provincia de Hormozgán, ubicada sobre el estrecho de Ormuz, las autoridades afirmaron que los ataques destruyeron por completo una estación de bombeo de agua de mar y un transformador eléctrico perteneciente a una planta desalinizadora.
La nueva ofensiva ocurrió después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anticipara que ordenaría ataques contra centrales eléctricas y puentes iraníes si Teherán no regresaba a la mesa de negociaciones.
Irán volvió a atacar instalaciones civiles en Kuwait
La ofensiva iraní también se extendió fuera de sus fronteras. Por segundo día consecutivo, las fuerzas de Teherán atacaron infraestructuras civiles en Kuwait.
Los ataques marcaron un cambio respecto de los primeros días de la reanudación de la guerra, cuando los principales objetivos iraníes habían sido bases militares estadounidenses desplegadas en la región.
Las autoridades kuwaitíes denunciaron que los bombardeos dañaron seriamente una instalación petrolera y provocaron incendios. Además, obligaron a detener parte de las operaciones de una central eléctrica y de una planta desalinizadora de agua.
Otra instalación de características similares ya había sido alcanzada durante la jornada anterior.
El Gobierno de Kuwait condenó lo que calificó como “repetidos ataques contra instalaciones vitales”. También sostuvo que estas acciones evidencian “una actitud hostil sistemática” que pone en riesgo la seguridad de la población civil.
El intercambio de ofensivas profundizó una confrontación que ya supera los niveles registrados antes del alto el fuego alcanzado en abril.

