La Oficina de Presupuesto del Congreso calculó el costo de los primeros meses del conflicto.

La guerra que emprendió la administración de Donald Trump contra Irán ya le costó alrededor de US$38.000 millones a Estados Unidos. Además, el conflicto tendrá consecuencias sobre la economía norteamericana: la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) proyectó que provocará un aumento adicional del 0,5% en la inflación hacia comienzos de 2027.
El organismo atribuyó el gasto principalmente a la reposición de municiones utilizadas durante los combates. También incluyó las pérdidas de equipamiento, el incremento de las horas de vuelo, el combustible y otros costos derivados de las operaciones militares.
“Esa cantidad refleja los costos de reponer las municiones gastadas y el equipamiento perdido en combate, el aumento de las horas de vuelo, otras operaciones y el incremento de los costos de combustible”, explicó la CBO en una carta dirigida a Brendan Boyle, máximo representante demócrata en la Comisión de Presupuestos de la Cámara de Representantes.
La estimación comprende los primeros meses de una guerra que comenzó el 28 de febrero con el lanzamiento de la operación Epic Fury (Furia Épica). Asimismo, coincide prácticamente con la cifra que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, presentó ante el Congreso en julio: hasta entonces, calculó el costo del conflicto en US$37.500 millones.
Más de la mitad del gasto corresponde a municiones
La reposición de las municiones utilizadas concentra la mayor parte del desembolso. Según los cálculos de la CBO, ese concepto representa US$21.700 millones, es decir, más de la mitad del costo total estimado.
En segundo lugar aparece el aumento de las horas de vuelo, con US$10.400 millones. A su vez, Estados Unidos destinó US$2.700 millones adicionales a combustible, mientras que reemplazar el equipamiento perdido en combate representa otros US$1.900 millones. Finalmente, el organismo calculó US$1.500 millones correspondientes a otros costos operacionales.
La CBO también estimó que las Fuerzas Armadas estadounidenses perdieron al menos 42 unidades durante el conflicto. La cifra comprende aviones de combate y cisterna, helicópteros, drones y radares destinados a la defensa antimisiles.
Además, prolongar las operaciones seguirá elevando el desembolso. Cada mes adicional de guerra representa entre US$2.000 millones y US$3.000 millones. El organismo advirtió que “los costos mensuales podrían ser aún mayores si la violencia se intensificara aún más”.
Donald Trump declaró recientemente que el conflicto podría continuar más allá de las elecciones de medio término del 3 de noviembre. Algunos de sus principales asesores incluso plantearon la posibilidad de que se extienda hasta el final de su presidencia, según informó la semana pasada el Wall Street Journal, que citó a funcionarios no identificados.
Estados Unidos podría tardar más de cinco años en recuperar sus reservas
El impacto militar no se limita al dinero utilizado hasta el momento. De acuerdo con la CBO, la guerra también agotó las reservas de municiones y Estados Unidos podría necesitar cinco años o más para reponerlas.
“El déficit se volvería especialmente problemático si surgiera un conflicto con un adversario cuyo arsenal incluyera un gran número de misiles balísticos y de crucero”, señaló el organismo. En ese apartado, la CBO mencionó específicamente un eventual conflicto entre China y Taiwán.
La advertencia coincide con un estudio del inspector general del Pentágono, que indicó que la base industrial no puede hacer frente a la escasez de municiones. Trump, en cambio, restó importancia al riesgo y sostuvo que Estados Unidos dispone de “cantidades prácticamente ilimitadas” de munición.
El conflicto también tendrá impacto sobre la inflación
Por otra parte, la CBO proyectó consecuencias económicas derivadas de las alteraciones en los envíos de petróleo y gas a través del estrecho de Ormuz. El organismo analizó el Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE), indicador que utiliza la Reserva Federal para seguir la evolución de la inflación y definir su política monetaria.
Según esa estimación, el PCE del primer trimestre de 2027 será un 0,5% superior a lo que se había previsto en febrero. La CBO atribuyó la diferencia a las interrupciones que el conflicto provocó sobre el transporte de hidrocarburos a través de Ormuz.
En tanto, el PCE núcleo, que excluye categorías volátiles como alimentos y energía, se ubicará 0,3 puntos porcentuales por encima de la previsión inicial. La CBO indicó que esa inflación tarda más tiempo en materializarse, aunque también presenta una mayor persistencia.
Los últimos datos disponibles ya muestran aumentos en algunos precios. Durante agosto, el Índice de Precios al Consumidor (CPI) de Estados Unidos subió un 0,4%, mientras que la inflación interanual llegó al 3,4%, según la Oficina de Estadísticas Laborales.
Dentro de ese resultado, el índice de la gasolina aumentó un 3,9% durante el mes y explicó más de un tercio del incremento mensual del indicador general. Al mismo tiempo, los precios de la energía avanzaron un 2,1%.

