La Federación Agraria de Villa Ramallo presentó en el Concejo Deliberante un proyecto para reformar el mantenimiento de la red vial rural. Advierten sobre caminos que llevan hasta ocho años sin máquinas y cuestionan la discontinuidad de los trabajos municipales.

El estado de los caminos rurales de Ramallo volvió al centro de la discusión política. Representantes de la Federación Agraria Argentina, filial Villa Ramallo, presentaron ante el Concejo Deliberante una propuesta para modificar el sistema de mantenimiento de la red vial y advirtieron sobre las consecuencias de la falta de continuidad en los trabajos. La iniciativa toma como referencia el modelo de Pergamino, donde los recursos tienen una afectación específica y los productores participan mediante consorcios rurales.
Gustavo Repetto, secretario de la entidad, y Miguel Catini, tesorero, explicaron que buscan abrir un debate sobre un problema que afecta directamente a la producción agropecuaria. La propuesta contempla destinar porcentajes determinados de los recursos al mantenimiento de los caminos y crear consorcios encargados de administrar los fondos y organizar las tareas.
“Si funciona en Pergamino, creemos que debería funcionar en Ramallo”, afirmó Repetto. Según detalló, el esquema de esa ciudad contempla destinar el 55% de la red vial y el 12% del impuesto inmobiliario rural a un fondo específico, además de los recursos provenientes de la Ley Provincial 13.010.
Para el dirigente, la clave está en garantizar que el dinero recaudado se utilice efectivamente en los caminos. “Es un tema puntual, el más importante, el de la afectación de esos recursos. Sin eso, no creo que funcione, va a ser más de lo mismo”, advirtió.
Catini, por su parte, describió una situación que pone en discusión la relación entre el cobro de las tasas y los servicios que reciben los productores. “Hay caminos que en 7 u 8 años no se tocaron”, sostuvo, y advirtió que la falta de mantenimiento puede desalentar el pago cuando los contribuyentes no ven una contraprestación concreta.
Las críticas también apuntaron a la discontinuidad de las tareas municipales. Repetto cuestionó que los trabajos se concentren en determinados períodos y luego se interrumpan durante meses. “En todas las gestiones son espasmos: tres o cuatro meses bien y después se abandona siete u ocho meses”, afirmó.
La preocupación no se limita a la transitabilidad. Los dirigentes señalaron problemas de desagües y falta de alcantarillas, mientras que las previsiones de lluvias para noviembre y diciembre agregan incertidumbre de cara a la próxima campaña agrícola.
El proyecto fue presentado durante la sesión del Concejo Deliberante del jueves y quedó sujeto a análisis. Desde la entidad aclararon que están dispuestos a discutir modificaciones y alternativas de financiamiento. Ahora, la discusión queda planteada para el cuerpo legislativo y el Ejecutivo municipal: determinar si el sistema actual alcanza para responder a las necesidades del sector o si es necesario cambiar las reglas para garantizar un mantenimiento sostenido de la red vial rural.

