La energía, protagonista del superávit de abril

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La balanza energética volvió a posicionarse como uno de los motores clave del comercio exterior argentino. En abril, más del 50% del superávit de la balanza comercial se explicó por el desempeño del sector, impulsado por un fuerte aumento de las exportaciones y una marcada caída de las importaciones de energía.
De acuerdo con estimaciones realizadas por el economista y presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Argañaraz, sobre la base del último informe del Intercambio Comercial Argentino (ICA) de bienes difundido por el INDEC, el saldo comercial total de abril fue de US$ 2.711 millones, de los cuales el complejo energético aportó una porción determinante.
En el cuarto mes del año, las exportaciones energéticas alcanzaron los US$ 1.554 millones, mientras que las importaciones se redujeron a apenas US$ 152 millones. Esta combinación de más ventas externas y menos compras al resto del mundo se vio favorecida, además, por el contexto internacional, marcado por tensiones geopolíticas y la guerra en Medio Oriente, que presionaron al alza los precios del petróleo y de la energía.
Aporte extraordinario en el acumulado del año
Si se analiza el período enero-abril de 2026 frente al mismo lapso de 2025, la balanza energética sumó un aporte extra de US$ 1.175 millones al resultado comercial general del país. Según el estudio de Argañaraz, este incremento se explica por un aumento de US$ 802 millones en las exportaciones y una reducción de US$ 372 millones en las importaciones del sector.
Al desagregar la variación, el llamado “efecto precio” generó un incremento de apenas US$ 20 millones en el saldo energético. En cambio, el “efecto cantidades” —es decir, los volúmenes efectivamente exportados e importados— fue determinante: aportó un saldo adicional positivo de US$ 1.155 millones en lo que va del año.
Menos importaciones y más exportaciones de energía
En materia de importaciones, el ahorro de divisas se explicó tanto por menores precios de la energía comprada al exterior como por un menor volumen importado. El informe precisa que se ahorraron US$ 84 millones por la baja en los precios y US$ 288 millones por la caída en las cantidades, lo que suma US$ 372 millones en total.
- Ahorro por menor precio de la energía importada: US$ 84 millones.
- Ahorro por menor volumen importado: US$ 288 millones.
- Aumento de ingresos por mayores exportaciones: US$ 802 millones.
Del lado de las exportaciones, el efecto precio jugó en contra: se registró una pérdida de US$ 65 millones respecto de igual período del año previo. No obstante, este resultado fue más que compensado por el efecto cantidad, que aportó US$ 867 millones extra gracias al incremento en los volúmenes exportados de energía.
“Del ahorro de US$ 372 millones por menores importaciones y del mayor ingreso de US$ 802 millones por mayores exportaciones surge el mayor saldo de US$ 1.175 millones en la balanza energética”, sintetizó Argañaraz en su análisis.
Un comercio exterior en niveles récord
Los datos se enmarcan en un escenario de fuerte recomposición del sector externo. El último informe del INDEC sobre el Intercambio Comercial Argentino correspondiente a abril mostró una balanza comercial récord, con un aumento histórico de las exportaciones totales y una caída de las importaciones.
El intercambio total de bienes —la suma de exportaciones e importaciones— alcanzó los US$ 15.118 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 15,1% en comparación con abril de 2025. Dentro de ese desempeño, la energía se consolida como uno de los pilares del superávit, en un contexto donde el país busca fortalecer la generación de divisas y reducir su vulnerabilidad externa.
Para los analistas, la evolución de la balanza energética en los próximos meses estará condicionada tanto por la dinámica de la producción local —en particular, el desarrollo de Vaca Muerta y otras áreas productivas— como por la trayectoria de los precios internacionales de la energía y la continuidad de las tensiones en Medio Oriente.

