El secretario de Asistencia Social de la UOM San Nicolás, Luis Sánchez, se refirió a la decisión del Gobierno nacional de desregular el sistema de obras sociales sindicales. Pone el foco en la situación de desfinanciamiento, que impactaría fuertemente en la calidad de las prestaciones. “El sanatorio de la UOM es un efector privado que atiende el 90% de las obras sociales sindicales, publicas y privadas, de la ciudad y la zona. Este nuevo régimen puede provocar una catástrofe económica y financiera”, afirma.

De la redacción de EL NORTE
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El decreto de desregulación de las obras sociales, firmado por el presidente Javier Milei, fue publicado este miércoles último en el Boletín Oficial. La medida permite a más de 20 millones de trabajadores optar entre las distintas prepagas y obras sociales con “libre competencia” entre ellas. La Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) se hará cargo del proceso de cambios. El tema puso en alerta a los gremios, que advierten sobre la posibilidad de desfinanciamiento de su sistema de prestaciones en materia de salud.
“Las obras sociales sindicales estamos preparadas, bajo el concepto de solidaridad, para responder a las demandas de nuestros afiliados. Obviamente, este nuevo régimen nos puede provocar un tambaleo económico y financiero catastrófico”, asegura Luis Sánchez, secretario de Asistencia Social y responsable de la obra social de la UOM San Nicolás.
Para Sánchez, la decisión del Gobierno podría derivar en la reducción de las prestaciones que ofrecen las obras sociales. “La credibilidad que hemos obtenido de nuestros afiliados se construyó, justamente, en función de responder siempre a sus requerimientos. El objetivo es cubrir las necesidades, conforme al régimen y los programas de atención a los que estamos inmersos como obra social. Espero que esto no provoque situaciones de crisis y tengamos que llegar al límite extremo de no poder brindar las atenciones y tratamientos que se requieran”, aseguró.
“El sanatorio de la UOM es un efector privado que atiende el 90% de las obras sociales sindicales, publicas y privadas de la ciudad y la zona. Nos preocupa mucho la posibilidad de llegar al colapso de atención, donde el costo de los insumos farmacológicos y descartables, como así también la demanda en honorarios profesionales, que cada día se encarecen más, nos genere un ahogamiento económico insostenible. De producirse, podría llegar a generar una crisis histórica en el sistema de salud de la ciudad”, advirtió Sánchez. “Durante la pandemia de COVID, logramos subsistir pero con la diferencia de que hubo un Estado nacional muy presente. Ahora, frente a esta notoria ausencia del Estado como ente regulador y solidario, el futuro es altamente incierto y tenebroso”, dijo.
Luis Sánchez considera que la decisión de desregular el sistema de obras sociales es una “venganza del Presidente” hacia los sindicatos.
“Venganza”
Finalmente, Luis Sánchez considera que la decisión de desregular el sistema de obras sociales es una “venganza del Presidente” hacia los sindicatos por su oposición a la Ley Ómnibus y el mega DNU. “Este Gobierno nacional está demostrando que los que no piensan como ellos son sus enemigos, y por ende, hay que atacarlos y hacerlos desaparecer. Creo firmemente que es una cuestión de odio de clase, en la que el Gobierno de turno son los reinantes y el resto sus plebeyos. Y como tales, no pertenecemos al sistema que pretenden establecer. Lamentablemente esto pone en peligro a un sistema solidario único, de los mejores del mundo. Y llevarnos a una situación en la que, como sucede en muchos países del primer mundo, si no tenés obra social, te morís”, completó Luis Sánchez.

