La principal central sindical presiona por una salida al conflicto

NewsITe
La Paz/Buenos Aires.– La Central Obrera Boliviana (COB), la mayor organización sindical del país vecino, emplazó al Gobierno de Luis Arce a responder de manera inmediata una propuesta de pacificación destinada a desactivar la crisis social que ya lleva más de seis semanas con rutas bloqueadas en distintos puntos de Bolivia.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, informó en conferencia de prensa que, tras consultas con diversas organizaciones de base, se resolvió enviar una “conminatoria” al Ejecutivo con un planteo integral para la recuperación política y económica del país. Aunque evitó precisar el contenido del documento, advirtió que las medidas de fuerza podrían escalar si no hay una respuesta concreta.
“Se ha decidido, en consulta de todos los actores, enviar al Gobierno central una conminatoria y planteamiento para la pacificación y la recuperación del país, que tiene que ser atendida de manera inmediata”, expresó Argollo, al remarcar que la COB reclama garantías para el restablecimiento de la normalidad institucional y la libre circulación en las rutas.
El reclamo sindical se inscribe en un escenario de fuerte tensión política y social. De acuerdo con la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hasta el martes permanecían activos 52 puntos de bloqueo en distintas regiones, con especial impacto en Cochabamba, un corredor estratégico para el transporte de mercancías entre el occidente y el oriente del territorio boliviano.
Presiones cruzadas y divisiones internas en el movimiento social
El conflicto exhibe diferencias dentro del propio entramado social y sindical. Sectores afines al expresidente Evo Morales insisten en sostener los cortes de ruta y endurecer las protestas como mecanismo de presión, mientras que algunas centrales obreras regionales comenzaron a plantear la necesidad de abrir canales de diálogo formales ante el impacto económico y el desabastecimiento que empiezan a sentir distintas ciudades.
Desde la COB rechazaron las acusaciones de actuar en sintonía con intereses partidarios. Argollo aseguró que la movilización tiene un carácter autónomo y que no busca “favorecer a ningún viejo político en el país”. Según el dirigente, las protestas fueron “malinterpretadas” por parte de sectores de la opinión pública y del propio Gobierno, que vinculan los bloqueos con disputas internas del oficialismo.
- Más de seis semanas de rutas bloqueadas en todo el país.
- 52 puntos de corte activos, según la Administradora Boliviana de Carreteras.
- Diferencias entre sectores que reclaman diálogo y grupos que exigen profundizar la presión.
“No ha existido ninguna intención de favorecer a ningún viejo político en el país”, afirmó Mario Argollo, al defender la autonomía de la COB frente a las acusaciones de injerencia partidaria.
En medio de este cuadro, la respuesta que dé el Gobierno al planteo de la COB se perfila como un factor clave para destrabar —o agravar— la crisis. Mientras tanto, el prolongado conflicto ya repercute en el comercio interno, la provisión de combustibles y el transporte internacional, un dato seguido de cerca por la región y, en particular, por la Argentina, uno de los principales socios comerciales de Bolivia.

