Cristian Jerónimo, cosecretario general de la central obrera, afirmó que los cambios impulsados por el Gobierno no generaron empleo y advirtió que el sindicalismo continuará defendiendo los derechos adquiridos.

La Confederación General del Trabajo volvió a cuestionar con dureza la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que podría avanzar con nuevas medidas de fuerza. El cosecretario general de la central obrera, Cristian Jerónimo, sostuvo que los cambios en la legislación laboral no generaron empleo y los vinculó con una estrategia orientada a quitar derechos a los trabajadores y debilitar a las organizaciones sindicales.
“Desde que este gobierno planteó la reforma laboral lo único que vimos fue desinversión, salida de empresas y pérdida de puestos de trabajo”, afirmó Jerónimo en una entrevista con radio Futurock. En la misma línea, remarcó que “esta reforma no generó ni un puesto de trabajo”.
Las declaraciones se produjeron pocos días después de que el Gobierno reglamentara aspectos centrales de la reforma laboral mediante el decreto 407, publicado esta semana en el Boletín Oficial. La norma fija el alcance de distintos artículos de la Ley de Contrato de Trabajo vinculados con la registración del empleo, los recibos de sueldo, las licencias médicas, las desvinculaciones laborales y los trámites jubilatorios, entre otros puntos.
Desde el Ejecutivo sostuvieron que los cambios buscan simplificar cargas administrativas, promover la transparencia en las relaciones laborales y facilitar el cumplimiento de obligaciones legales mediante herramientas digitales. También defendieron las modificaciones en materia sindical como una forma de fomentar la libertad gremial.
La crítica de la central obrera
La CGT mantiene una posición abiertamente crítica frente a la reforma. Jerónimo recordó que la central obrera se opuso desde el inicio al proyecto impulsado por el oficialismo y aseguró que los cuestionamientos sindicales se sostienen con el paso del tiempo.
“No nos equivocábamos cuando decíamos que esta ley tiene una carga maliciosa que quita derechos colectivos e individuales y un sesgo de desfinanciar a las organizaciones sindicales para quitarle derechos a los trabajadores”, señaló.
El dirigente insistió en que el sindicalismo continuará enfrentando la reforma y defendiendo las conquistas laborales. “Vamos a defender los derechos adquiridos más allá de que vengan con una ley retrógrada”, sostuvo.
En ese marco, también cuestionó la postura del Gobierno frente a otras leyes sancionadas por el Congreso. “Si el Gobierno no acata la ley de financiamiento universitario, ¿por qué nosotros tenemos que aceptar una ley que tiene una carga negativa en la vida de los trabajadores?”, planteó.
El derecho de huelga, otro eje del rechazo
Otro de los puntos cuestionados por la central obrera está vinculado con las modificaciones sobre el derecho de huelga. Jerónimo sostuvo que existen antecedentes internacionales que respaldan la posición de las organizaciones gremiales.
“No cumplen con el derecho internacional, la Corte de La Haya le dio la razón a los trabajadores sobre que el derecho a huelga es un derecho adquirido en las bases de todos los trabajadores”, afirmó.
La discusión sobre la estrategia a seguir frente al Gobierno atraviesa actualmente a la conducción cegetista. Mientras algunos sectores priorizan la vía judicial e institucional para cuestionar la reforma, otros reclaman profundizar el plan de lucha con nuevas protestas.
Consultado sobre la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza, Jerónimo evitó cerrar esa puerta. “No se descarta un paro general”, aseguró el dirigente del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio.
La CGT llevará sus críticas ante la OIT
Por lo pronto, la CGT concentra parte de su estrategia en el plano internacional. Una delegación de la central obrera participa de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo, que se desarrolla en Ginebra, donde busca exponer las críticas sindicales a la reforma laboral.
La central obrera pretende denunciar lo que considera avances sobre derechos laborales y sindicales. En paralelo, mantiene abierta la discusión interna sobre cómo responder al Gobierno en el plano nacional.
Más allá de la coyuntura gremial, Jerónimo consideró que la discusión también debe proyectarse hacia el terreno político. “Más allá de lo que nosotros podamos hacer, hay que construir una alternativa política de cara a 2027”, afirmó.
El dirigente reiteró además su mirada sobre la orientación general de la administración libertaria. “Desde que ganó este gobierno decimos que es un gobierno que viene a quitar derechos”, expresó.
Finalmente, al ser consultado sobre la situación regional y las comparaciones con otros países, relativizó los paralelismos con Bolivia. Según indicó, “lo que pasa en Bolivia no es similar a lo que pasa acá”. Y agregó: “A pesar de todo estamos unos cuantos peldaños arriba. Nosotros sabemos que estamos ante un proceso económico de ajuste pero hay derechos que siguen siendo muy fuertes”.

