La central obrera volverá a movilizarse esta semana junto a las CTA y la UTEP. El cronograma de protestas se extenderá hasta noviembre y contempla la posibilidad de un paro general contra el Gobierno nacional.

La Confederación General del Trabajo (CGT) retomará esta semana su plan de lucha con una serie de movilizaciones que se extenderán hasta noviembre y que podrían derivar en un paro general contra el Gobierno de Javier Milei. La primera actividad está prevista para el miércoles 22 de julio, cuando la central participe de una marcha frente al Congreso junto a organizaciones de jubilados.
La decisión fue acordada con las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que coordinarán las distintas medidas previstas para los próximos meses en rechazo a la reforma laboral impulsada por la administración nacional, según pudo saber C5N.
El relanzamiento del plan de lucha se produjo luego de que la Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativo Federal rechazara la apelación presentada por la CGT y dejara vigentes los artículos cuestionados de la Ley de Modernización Laboral. Mientras tanto, la discusión sobre la constitucionalidad de la norma continuará en los tribunales y la reforma seguirá en aplicación.
Además, el cronograma de protestas contempla una nueva movilización el 7 de agosto, en el marco de la tradicional marcha de San Cayetano organizada por la UTEP. La convocatoria coincidirá con la reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Durante la tercera semana de agosto, las organizaciones sindicales prevén concentrarse frente al Ministerio de Economía para reclamar por la situación económica y el creciente endeudamiento de las familias y de las pequeñas y medianas empresas.
El plan de lucha también incluye una movilización para el 2 de septiembre, en el Día de la Industria, con el objetivo de visibilizar la situación del sector productivo y del empleo.
Las centrales obreras, además, confirmaron su participación en la Semana Social organizada por la Comisión Episcopal Argentina, que se desarrollará entre el 4 y el 6 de septiembre en Córdoba. Asimismo, acordaron mantener las protestas hasta noviembre, cuando está prevista la visita del papa León XIV al país. En ese contexto, desde la CTA Autónoma plantearon la posibilidad de convocar a una gran movilización acompañada por un paro general.

