La CGT acelera su juego político y sindical rumbo a 2027

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La Confederación General del Trabajo (CGT) decidió no esperar tiempos más calmos para desplegar su estrategia y avanza en dos frentes: la campaña de afiliación al Partido Justicialista (PJ) bonaerense y la búsqueda de una audiencia con el Papa León XIV durante su próxima visita a la Argentina, prevista para noviembre.
En territorio bonaerense, el objetivo político está claro: fortalecer la base de afiliados del PJ como parte del armado electoral hacia 2027, en sintonía con el proyecto del gobernador Axel Kicillof, que mantiene una relación estrecha con la central obrera. En la Primera Sección Electoral, los gremios comenzaron a militar de manera más intensa la incorporación de nuevos adherentes, con la meta de superar las 1.500 afiliaciones en el corto plazo, según confiaron fuentes sindicales de la CGT regional zona norte.
Ese objetivo fue ratificado en una reunión reciente entre dirigentes gremiales y el secretario general del PJ bonaerense, Mariano Cascallares, donde se analizó no sólo la campaña de afiliación sino también la situación actual de los trabajadores y trabajadoras, el estado del aparato productivo e industrial y los desafíos para sostener empleo, producción y desarrollo en la Provincia.
Afiliación al PJ: organización y militancia en el conurbano
Al término del encuentro, Cascallares destacó que se avanza en organizar la participación de la CGT Regional de la Primera Sección Electoral en la campaña de afiliación al PJ bonaerense, con la intención de sumar «organización y militancia» a la construcción de un peronismo «más fuerte y participativo» en esta nueva etapa.
En esa línea, insistió en la necesidad de profundizar la presencia territorial del justicialismo con «más organización, más participación y más peronismo» para proyectar el futuro político de la Provincia. La apuesta es que la estructura gremial funcione como motor de movilización y contención frente al escenario económico y social que atraviesa el país.
De la reunión participaron, entre otros, Hernán González (Secretario General del Sindicato de la Carne del Gran Buenos Aires); Diego Bonetto (Secretario General de la CGT Zona Norte); Daniel Fernández (Secretario General de SETIA Zona Norte Textiles); Cristian Oliva (Delegado General Serenísima ATILRA y presidente AUT-LECHEROS); Javier Giménez (Comisión Interna Serenísima ATILRA) y Gonzalo Rodríguez (Comisión Interna Serenísima ATILRA), reflejando el peso de los gremios industriales y del sector alimenticio en la estrategia política.
Objetivo Roma: la CGT busca audiencia con el Papa León XIV
En paralelo a la movida partidaria, la CGT tiene otro objetivo en agenda: conseguir una audiencia con el Papa León XIV durante su estadía en la Argentina. Dirigentes sindicales con vínculos fluidos con la Iglesia trabajan para concretar un encuentro que les permita exponerle al Sumo Pontífice lo que describen como «la realidad de la Argentina», en un contexto de tensión con el gobierno de Javier Milei.
La central obrera pretende llevar al Vaticano una radiografía de la situación laboral, los niveles de pobreza y el impacto de las políticas de ajuste sobre los trabajadores formales, informales y los sectores más vulnerables. La expectativa es que la voz de la Iglesia tenga peso simbólico y político en el debate público, en un país de fuerte tradición católica.
La CGT no es el único actor que busca un encuentro con el Papa. Organizaciones de la economía popular, como la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), también aspiran a participar de un cónclave con el máximo referente de la Iglesia Católica, con el objetivo común de visibilizar el deterioro social y reclamar una agenda de protección para los sectores más postergados.
La campaña de afiliación al PJ y la búsqueda de una audiencia con el Papa se inscriben en la misma lógica: la CGT quiere ganar volumen político y respaldo social frente al rumbo del Gobierno nacional.
Con estos dos movimientos en simultáneo, la central obrera busca reposicionarse como actor central del mapa político argentino, combinando presencia territorial, articulación con el peronismo bonaerense y diálogo con el poder espiritual que representa el Vaticano.

