La central obrera endurece su postura frente al proyecto oficial

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En la antesala de la masiva movilización convocada para este miércoles frente al Congreso, la Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a cuestionar con dureza el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, al que calificó como una iniciativa “antisindical” que no tiene entre sus objetivos centrales la creación de empleo.
El secretario adjunto de la central obrera y dirigente de UPCN, Andrés Rodríguez, sostuvo que la propuesta oficial “fue elaborada con un criterio antisindical” y advirtió que varias de las modificaciones incluidas en el texto apuntan a desfinanciar a los gremios y a debilitar la estructura de representación de los trabajadores. Según explicó, el foco de la CGT estará puesto en intentar introducir cambios durante el tratamiento en el Senado para “neutralizar” los puntos que consideran más perjudiciales.
La protesta de la central sindical está prevista para arrancar formalmente a las 14.30 en la Plaza del Congreso, aunque se espera que las principales columnas comiencen a concentrarse desde el mediodía en los alrededores del Palacio Legislativo. La marcha se enmarca en una serie de acciones que las organizaciones gremiales vienen desplegando contra la política económica y laboral del oficialismo.
Rodríguez alertó que, lejos de mejorar el escenario del empleo, las medidas aplicadas hasta el momento impactaron en un aumento de la informalidad y de la desocupación, en paralelo al cierre de numerosas pequeñas y medianas empresas, uno de los sectores que más puestos de trabajo genera en el país. En ese contexto, insistió en que “la modernización” que impulsa el Ejecutivo se traduce, en los hechos, en un recorte de derechos laborales conquistados.
Críticas al rumbo económico y a la exclusión de la CGT
El referente de UPCN también se refirió al vínculo de la CGT con el Gobierno y lamentó que la central obrera no haya tenido un rol relevante en los debates institucionales recientes. Recordó que, cuando fueron convocados al denominado Consejo de Mayo, “no se nos incluyó en ninguna propuesta y no tuvimos ningún peso”, lo que a su entender refleja una “unilateralidad muy grande” en la forma de decidir las políticas públicas.
En relación con uno de los ejes más sensibles del proyecto, Rodríguez señaló que el gremialismo está de acuerdo en avanzar contra la llamada “industria del juicio” laboral, pero remarcó que la norma que se discutirá en el Senado “no lo resuelve” y, en cambio, combina artículos heterogéneos que terminan configurando “una ley totalmente antisindical”.
Defensa del salario y del consumo interno
El dirigente puso el foco además en la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y su impacto directo sobre la actividad económica. Recordó que cerca del 70% del movimiento económico del país depende del consumo interno, por lo que la caída de los ingresos de los trabajadores repercute de manera inmediata en el nivel de ventas, en la producción y en el empleo.
- Críticas a la reforma laboral por su efecto sobre los gremios.
- Denuncia de aumento de informalidad y cierre de pymes.
- Reclamo por la exclusión de la CGT de ámbitos de discusión institucional.
- Advertencia sobre la pérdida del poder adquisitivo y el freno al consumo.
“La única forma de crear empleo es con inversión, del exterior o local, que apueste a las actividades productivas y genere desarrollo; esa es la única forma de generar empleo, no vulnerando derechos”, enfatizó Rodríguez.
Con la mirada puesta en el tratamiento legislativo y en la respuesta social que pueda generar la marcha, la CGT busca presionar para introducir cambios de fondo en el proyecto oficial y dejar en claro que no convalidará una reforma que, a su juicio, avanza sobre los sindicatos y debilita la protección de los trabajadores registrados en la Argentina.

